Jugar y olvidar.
Con un juguete roto aún se puede jugar,
con uno olvidado no juega nadie.
Perdida la llave del baúl
bajo la oscuridad del polvo
el color se ha vuelto polvoriento.
Ya no sube nadie a trastear al desván.
Los niños crecen,
es un defecto que padecen.
Que infancia tan breve
para tan eterno invierno.
Jugar y perder.
Se pierde su recuerdo,
no se retiene en la memoria,
ni en ningún sitio.
Se desatiende el afecto,
se descuida el cariño,
se deja de sentir interés.
Memoria cachivache caprichoso.
Cambian las instrucciones,
se abandonan las muñecas,
desaparecen los jugadores.
No se tiene presente
que el presente no se detiene.
Continúa el juego favorito del universo
con sus juguetes rotos.
<><><><><><><><><><><><><> Toda poesía es un error del sistema <><><><><><><><><><><><><>
Este es un blog de poemas, pero para despistados. Si has caído aquí será porque ibas mirando las estrellas o las musarañas. Por despiste este blog está escrito en el idioma de otra galaxia. Y es que métrica aquí hay poca. En realidad es prosa de párrafos breves lo que hay. Suspiros, aullidos y algún jadeo. Son cincuenta años de palabras que se me han clavado como los pinchos de una chumbera y su picor me desespera. Palabras desencadenadas, enlazadas, entrecruzadas, hasta inventadas. Este blog es una acción que no sigue lo que es correcto, acertado o verdadero. Un error.<><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><>