El sofá es el sumidero de la comprensión
de la inutilidad de todas las cosas.
La cloaca donde chapotea la libertad.
Oasis nihilista. Ciénaga de resacas.
Palco abandonado de teatro burlesco.
Balcón pintado sobre un muro de ignominias.
Es la piel del teleciudadano y su coraza.
Refugio de indignados de medio pelo.
Balsa salvavidas entre mares
de lágrimas de cocodrilo.
Lodazal de buenas intenciones.
Es el cepo contra todas las acciones.
La carreta de la que tiran las mentiras.
<><><><><><><><><><><><><> Toda poesía es un error del sistema <><><><><><><><><><><><><>
Amebas de salón
Para estar cómodos
en el sofá del mundo contemporáneo
no deberíamos tener huesos,
ni entrañas.
Si lo que nos rodea no nos altera,
nos subleva o nos indigna,
es porque somos amebas.
Amebas de salón.
en el sofá del mundo contemporáneo
no deberíamos tener huesos,
ni entrañas.
Si lo que nos rodea no nos altera,
nos subleva o nos indigna,
es porque somos amebas.
Amebas de salón.
Soneto del voto nulo
Sabed todos que este es un voto nulo.
No confundirlo con el voto en blanco,
sería eso, igual que dárselo a un banco.
Ni es para que se lo metan por culo,
cual les gustaría, según calculo.
Esta farsa es un invento de Franco.
No sirvió cargarse a Carrero Blanco.
Les sigue funcionando el mismo bulo.
Antes del barranco nos queda poco
si es verdad que algo queremos cambiar
se acabó jugar con reglas de loco.
Nos conviene empezar a espabilar;
yo, votando nulo, no me equivoco.
La hora de la gente al fin va a llegar.
No confundirlo con el voto en blanco,
sería eso, igual que dárselo a un banco.
Ni es para que se lo metan por culo,
cual les gustaría, según calculo.
Esta farsa es un invento de Franco.
No sirvió cargarse a Carrero Blanco.
Les sigue funcionando el mismo bulo.
Antes del barranco nos queda poco
si es verdad que algo queremos cambiar
se acabó jugar con reglas de loco.
Nos conviene empezar a espabilar;
yo, votando nulo, no me equivoco.
La hora de la gente al fin va a llegar.
Funcionarios
Entre el sol y la sombra
son los funcionarios del claroscuro
los espectros de la postal
el relleno del pastel
los soportes de la farsa
viven sin vivir en ellos
aferrados a su férrea fe
descreídos creyentes
de la materia etérea
perseguidores de mitos mínimos
defensores de boquilla
de las deidades
de la región del bajo vientre
apostatas de los otros
mártires de si mismos
meapilas de electrónica
servidores siervos de Mordor
guardianes de la mazmorra
valientes de parque temático
deportistas de sofá
y safari fotográfico
expertos de la tele que no ven
súbditos serviles del por si
abanderados del no
cancerberos de lo impropio
celosos carceleros de la pasión
perros de hortelano
teóricos de la libertad
esclavos de los sueños
envidiosos de la supervivencia
chivatos por vocación
La mayoría
somos engranajes del poder
pero algunos son lubricante
Muchos somos
ingredientes del veneno
pero algunos lo esparcen
son los funcionarios del claroscuro
los espectros de la postal
el relleno del pastel
los soportes de la farsa
viven sin vivir en ellos
aferrados a su férrea fe
descreídos creyentes
de la materia etérea
perseguidores de mitos mínimos
defensores de boquilla
de las deidades
de la región del bajo vientre
apostatas de los otros
mártires de si mismos
meapilas de electrónica
servidores siervos de Mordor
guardianes de la mazmorra
valientes de parque temático
deportistas de sofá
y safari fotográfico
expertos de la tele que no ven
súbditos serviles del por si
abanderados del no
cancerberos de lo impropio
celosos carceleros de la pasión
perros de hortelano
teóricos de la libertad
esclavos de los sueños
envidiosos de la supervivencia
chivatos por vocación
La mayoría
somos engranajes del poder
pero algunos son lubricante
Muchos somos
ingredientes del veneno
pero algunos lo esparcen
Pronombres y verbos
Cuando alguien grita "¡a por ellos!",
al instante se convierte en el ellos
de algunos otros
o de algún nosotros.
Me sobran pronombres.
A por ellos ¿para qué?.
Me falta un verbo,
nos falla el verbo,
si es que no hay explicación.
Cuando nos demos cuenta
de que ellos somos nosotros
quizá sea demasiado tarde.
Acordaos de Brecht.
"¡A ser ellos!" es el grito.
al instante se convierte en el ellos
de algunos otros
o de algún nosotros.
Me sobran pronombres.
A por ellos ¿para qué?.
Me falta un verbo,
nos falla el verbo,
si es que no hay explicación.
Cuando nos demos cuenta
de que ellos somos nosotros
quizá sea demasiado tarde.
Acordaos de Brecht.
"¡A ser ellos!" es el grito.
Imaginad
Imaginad
como será el sitio
a donde va
todo lo que se nos va de las manos
un desgobierno
más allá de los límites
donde no habrá control
sin freno
de desenfreno
sin disciplinas
ni medias tintas
sin medidas
ni contramedidas
un lugar
sin voluntad
sin finales felices
un lugar
de sorpresas
y sustos
donde tiroteos
y pataleos
un lugar en fin
como el lugar donde estamos
no hace falta imaginar
porque la fantasía
se nos puede ir de las manos
como será el sitio
a donde va
todo lo que se nos va de las manos
un desgobierno
más allá de los límites
donde no habrá control
sin freno
de desenfreno
sin disciplinas
ni medias tintas
sin medidas
ni contramedidas
un lugar
sin voluntad
sin finales felices
un lugar
de sorpresas
y sustos
donde tiroteos
y pataleos
un lugar en fin
como el lugar donde estamos
no hace falta imaginar
porque la fantasía
se nos puede ir de las manos
Lengua hiriente
Quiero cambiar
mi lengua por una garra
que cada palabra
sea un zarpazo
y cada verso
un desgarro
rasgar
velos
cortinas
telones
abrirlos
como carnes verdaderas
arañar
entrañas
y meollos
hablar
y que retumbe la tierra
gritar tormentas
y terremotos
que suenen chillidos
estallidos
estampidas
decir
lo que nadie quiere ver
perforar
los tímpanos del alma
y que del susto
se mueran los imbéciles
o al menos enmudezcan
mi lengua por una garra
que cada palabra
sea un zarpazo
y cada verso
un desgarro
rasgar
velos
cortinas
telones
abrirlos
como carnes verdaderas
arañar
entrañas
y meollos
hablar
y que retumbe la tierra
gritar tormentas
y terremotos
que suenen chillidos
estallidos
estampidas
decir
lo que nadie quiere ver
perforar
los tímpanos del alma
y que del susto
se mueran los imbéciles
o al menos enmudezcan
El coste de la vida
Sobrevivir es un delito
que se paga viviendo.
Nos mantenemos con vida
a costa de la vida misma.
Mienten con proyectos de felicidad
los disfraces de la verdad.
que se paga viviendo.
Nos mantenemos con vida
a costa de la vida misma.
Mienten con proyectos de felicidad
los disfraces de la verdad.
Material exclusivo
Cae el árbol en el bosque
nadie lo oye
nadie lo ve
pero el árbol cae.
Que nadie me lea
le otorga a lo que escribo
un plus de originalidad
y exclusividad.
La aparente diferencia
está de moda.
Ser desigual es original.
Soy autor de un solo lector
y mi unico lector.
Orar en el mar
es otra forma
de nadar.
Gritar en el desierto
alivia de la inutilidad
de gritar en el desierto.
nadie lo oye
nadie lo ve
pero el árbol cae.
Que nadie me lea
le otorga a lo que escribo
un plus de originalidad
y exclusividad.
La aparente diferencia
está de moda.
Ser desigual es original.
Soy autor de un solo lector
y mi unico lector.
Orar en el mar
es otra forma
de nadar.
Gritar en el desierto
alivia de la inutilidad
de gritar en el desierto.
Audiencias y espectadores
Las audiencias
de algunos espectáculos
están sordas
y los espectadores,
ciegos.
But the show must go on.
Hay obras que no necesitan
ser oídas ni vistas
para que el espectáculo
continúe
y continúe.
de algunos espectáculos
están sordas
y los espectadores,
ciegos.
But the show must go on.
Hay obras que no necesitan
ser oídas ni vistas
para que el espectáculo
continúe
y continúe.
Estar de más
No es lo mismo pensar en los demás que pensar en los de más.
No es lo mismo estar con los demás que estar de más.
No es lo mismo.
No es lo mismo estar con los demás que estar de más.
No es lo mismo.
Pensar es violencia
Pensar es violencia, o no es.
De nada sirve pensar lo pensado.
Pensar es un acto de ruptura.
Arrasar y sembrar de nuevo.
Derrocar reyes, deponer papas
y defenestrar filosofos.
Si no se quiebra no se piensa.
Pensar es violencia, o no es.
Que me dejen, pues, pensar en paz.
Que me dejen en paz para pensar.
Incluso para pensar en la paz.
Que me dejen, pues, pensar en paz.
Que me dejen en paz para pensar.
Incluso para pensar en la paz.
Orden
Por muy bien puestas que tenga mis palabras
de nada nos van a servir si no las entiendes.
Puedo nombrar todas las estrellas de la noche
pero tu vives en el hemisferio donde se numeran.
Hay mucha paz en tu silencioso rellano
pero cuando cruzo el umbral me falta el concierto.
Si las notas se suceden muy bien consternadas
la melodía del alboroto se llamará desconcierto.
El orden será tan solo otra forma de confusión.
de nada nos van a servir si no las entiendes.
Puedo nombrar todas las estrellas de la noche
pero tu vives en el hemisferio donde se numeran.
Hay mucha paz en tu silencioso rellano
pero cuando cruzo el umbral me falta el concierto.
Si las notas se suceden muy bien consternadas
la melodía del alboroto se llamará desconcierto.
El orden será tan solo otra forma de confusión.
Jugar
El deporte no es cosa de triunfadores. El que triunfa queda victorioso. El que triunfa resulta vencedor. Toda victoria necesita derrotados. Necesita humillados. Los triunfadores son la ralea intolerable. Buscadores del éxito que dictan sus propias reglas. Inventores del triunfar en la vida. Inventores del esfuerzo, del sacrificio y de la excelencia. Inventores de los retos y de la competición. De las normas y las leyes. Sus triunfos son de oros, de bastos y de espadas. Nunca son de copas ni de corazones. El deporte es un juego y en el juego no hay derrota. Lo que se hace por deporte se hace por el gusto de hacerlo. Sin interés ni intereses. Es un recreo, una recreación. Existen los deportes de competición, los deportistas de élite, la prensa deportiva y existen las apuestas on line. Pero el deporte es otra cosa.
Conocer
Ver que en realidad no conocemos
la palma de nuestra mano, inferir
que no hay horizontes a los que acudir
a curar los males que padecemos.
Cada nueva exploración que emprendemos
aleja un tanto de nuestro vivir
hace soñar sin dejarnos dormir
oteando estrellas que no comprendemos.
Mirar en nuestro jardín a menudo,
poder encontrar la sabiduría,
desenredar el intrincado nudo,
descubrir que sobra filosofía,
que a veces es mejor quedarse mudo
y que la ciencia es solo fantasía.
la palma de nuestra mano, inferir
que no hay horizontes a los que acudir
a curar los males que padecemos.
Cada nueva exploración que emprendemos
aleja un tanto de nuestro vivir
hace soñar sin dejarnos dormir
oteando estrellas que no comprendemos.
Mirar en nuestro jardín a menudo,
poder encontrar la sabiduría,
desenredar el intrincado nudo,
descubrir que sobra filosofía,
que a veces es mejor quedarse mudo
y que la ciencia es solo fantasía.
Plásticos
«Every tear you cry… ends up back in the ocean system.
Every third molecule of carbon dioxide you exhale is absorbed into the ocean.
Every second breath you take comes from the oxygen produced by plankton»
Alanna Mitchell - Sea Sick: The Global Ocean in Crisis
«Plásticos»,
le dijo el empresario al recién graduado.
Fue su única palabra,
una recomendación y un augurio.
Ahora el graduado es un anciano,
siempre creyó en el progreso.
Es millonario y no se arrepiente,
no hay error en la buena fortuna.
En Sumbawa un hipocampo
enrosca la cola en un hisopo.
Una tortuga se asfixia
con la cabeza en una bolsa del súper.
Una ballena sufre
una oclusión intestinal de embalajes.
Los peces se alimentan
de microfibras de botellas de refrescos.
Un albatros no puede volar
porque se le han enredado las alas.
Nubes de basura marina
ensombrecen las algas de los fondos.
Colonias de virus y bacterias
navegan por el océano sobre desperdicios.
El agua dulce de los ríos,
tierras y mares, están contaminados.
Un niño tiene hoy pescado para comer,
pescado contaminado.
Hemos surcado los mares
buscando fortuna,
avariciosos e ignorantes.
Al mar se arroja, sin miramientos,
todo aquello que nos estorba.
Hemos empobrecido y dañado
lo más preciado del planeta de todos.
Atrevidos y arrogantes,
refugiados en las quimeras del éxito,
no reconocemos el problema.
¿De verdad progresamos?.
La vida es una orgía
Entre la desenfrenada satisfacción de los deseos
la orgía no es ninguna liberación,
es una forma de vida
y cuando la fiesta es la norma,
el funeral siempre es un alivio.
Donde comprar es el placer más sensual,
cualquier regalo es doloroso.
Cuando sea gratis,
no comeremos, ni beberemos ni follaremos,
tan acostumbrados estamos
a pagar por experimentar.
Liberarse, pues, de las formas de vida
es la única orgía verdadera,
sin moldes y sin formulas,
sin protocolos y sin restricciones.
la orgía no es ninguna liberación,
es una forma de vida
y cuando la fiesta es la norma,
el funeral siempre es un alivio.
Donde comprar es el placer más sensual,
cualquier regalo es doloroso.
Cuando sea gratis,
no comeremos, ni beberemos ni follaremos,
tan acostumbrados estamos
a pagar por experimentar.
Liberarse, pues, de las formas de vida
es la única orgía verdadera,
sin moldes y sin formulas,
sin protocolos y sin restricciones.
¿...?
Si el mundo es un manicomio
y el delirio es salud,
¿de qué sirve la cordura?.
Si la vida es una pesadilla
y los sueños son realidad,
¿para qué soñar?.
Si la razón es el único camino
y la ciencia es toda bondad,
¿para qué el arte?.
Si dios existe
y las religiones lo auxilian,
¿de qué sirven las mentiras?.
Si habitamos en la cárcel
y la estar preso es la libertad,
¿por qué la esclavitud?.
Si el futuro es un vertedero
y la basura es un lujo,
¿de qué sirve progresar?.
Si la guerra es un negocio inevitable
y las bombas son armas de paz,
¿para qué los poetas?.
Si los demás son el enemigo
y los humanos no tienen derechos,
¿para qué amar?.
Si tu amor no es verdadero
y tus besos son puñales,
¿por qué yo no te odio, vida?.
y el delirio es salud,
¿de qué sirve la cordura?.
Si la vida es una pesadilla
y los sueños son realidad,
¿para qué soñar?.
Si la razón es el único camino
y la ciencia es toda bondad,
¿para qué el arte?.
Si dios existe
y las religiones lo auxilian,
¿de qué sirven las mentiras?.
Si habitamos en la cárcel
y la estar preso es la libertad,
¿por qué la esclavitud?.
Si el futuro es un vertedero
y la basura es un lujo,
¿de qué sirve progresar?.
Si la guerra es un negocio inevitable
y las bombas son armas de paz,
¿para qué los poetas?.
Si los demás son el enemigo
y los humanos no tienen derechos,
¿para qué amar?.
Si tu amor no es verdadero
y tus besos son puñales,
¿por qué yo no te odio, vida?.
El uso de lo inútil
«Todo arte es completamente inútil»
Oscar Wilde. El retrato de Dorian Grey.
El arte tiene muchos usos,
pero las utilidades tienen muy poco arte.
Elevar el ánimo de los poetas
es la finalidad de una puesta de sol;
de que llegue la oscuridad,
el beneficio es para las rapaces.
Mantener enamorado a mi abuelo
fue el oficio del retrato de su amante;
la hermosura de aquel rostro
el provecho del fotógrafo.
Escribir estos versos absurdos
me ayuda a retener el tiempo que escapa
y hace mullida su pérdida;
el tictac del despertador
me recuerda el asunto del rendimiento.
Mi amor por ti no vale nada, amor,
lo que de verdad cuesta es el avión
que me lleva a tu lado.
La dedicación a la vida
no tiene objeto, no produce ganancia;
la riqueza del arte
es la que no produce rendimientos.
El usufructo de toda creación
es la única esperanza
frente a la corrupción por su lucro.
El artista no admite prejuicios
los juicios siempre son interesados.
Ni la belleza de las herramientas,
ni el bien de su función,
se percibe al cobrar sus réditos.
Emociones insensatas,
de vez en cuando
hacer uso de lo inútil,
en un mundo
demasiado interesado
y cuan poco interesante.
Ver para beber
Entre tantas mentiras hay que beber para creer.
Yo siempre bebo la botella medio llena
porque veo demasiado, veo como un cosaco,
procuro beber de nuevo todos los puntos oscuros
que veo, sin moderación, hasta pillar el punto,
siempre me coloco en la primera fila para poder beber mejor,
veo a morro, veo del pilón y tanto ver, me desorienta
y no acabo de beber la forma de salir del enredo;
después de ir cada día a verte a tus fuentes
no sé, mi amor, si mañana nos beberemos,
agua que no la quieras ni ver, déjala correr, ya sabes,
por eso me despido, hasta más beber.
Yo siempre bebo la botella medio llena
porque veo demasiado, veo como un cosaco,
procuro beber de nuevo todos los puntos oscuros
que veo, sin moderación, hasta pillar el punto,
siempre me coloco en la primera fila para poder beber mejor,
veo a morro, veo del pilón y tanto ver, me desorienta
y no acabo de beber la forma de salir del enredo;
después de ir cada día a verte a tus fuentes
no sé, mi amor, si mañana nos beberemos,
agua que no la quieras ni ver, déjala correr, ya sabes,
por eso me despido, hasta más beber.
Vicios de millonario
Tenemos vicios de millonario siendo pobres.
Y no estoy hablando
de que vivimos por encima de nuestras posibilidades,
de que consumimos más de lo que nos da la Tierra,
de que estamos agotando recursos y extinguiendo a seres vivos,
de que nos explotan nuestros semejantes o los explotamos,
de que la civilización es un lujoso artefacto de destrucción,
de que nos alejamos a diario de nuestra humanidad,
de que amontonamos dinero que no podemos gastar,
de que nos drogamos porque no nos soportamos,
de que seguimos jugando cuando ha dejado de ser divertido,
de que habitamos inmensos palacios de soledades,
de que convertimos los más intimos placeres en mercancías.
Estoy diciendo que somos pobres,
terriblemente pobres,
y que tenemos vicios de millonario.
Y no estoy hablando
de que vivimos por encima de nuestras posibilidades,
de que consumimos más de lo que nos da la Tierra,
de que estamos agotando recursos y extinguiendo a seres vivos,
de que nos explotan nuestros semejantes o los explotamos,
de que la civilización es un lujoso artefacto de destrucción,
de que nos alejamos a diario de nuestra humanidad,
de que amontonamos dinero que no podemos gastar,
de que nos drogamos porque no nos soportamos,
de que seguimos jugando cuando ha dejado de ser divertido,
de que habitamos inmensos palacios de soledades,
de que convertimos los más intimos placeres en mercancías.
Estoy diciendo que somos pobres,
terriblemente pobres,
y que tenemos vicios de millonario.
Lo que tú sabes
Nunca se es lo bastante erudito
como para prescindir de ungüentos lugareños.
El tuyo es uno de los nombres de la sabiduría.
Se acabó preguntar, si la duda me impide caminar.
Se acabó la instrucción que nos trae la destrucción.
Enseñan más tus caricias que tus cicatrices.
Con lo que tú sabes yo me quiero curar
del afán de saber a donde ir, que me impide llegar.
Es en el deleite de tus versos donde conozco.
Es la vida que vivimos la que cura a las palabras.
Como para presumir de liberarse del dolor
nunca se es lo bastante erudito.
como para prescindir de ungüentos lugareños.
El tuyo es uno de los nombres de la sabiduría.
Se acabó preguntar, si la duda me impide caminar.
Se acabó la instrucción que nos trae la destrucción.
Enseñan más tus caricias que tus cicatrices.
Con lo que tú sabes yo me quiero curar
del afán de saber a donde ir, que me impide llegar.
Es en el deleite de tus versos donde conozco.
Es la vida que vivimos la que cura a las palabras.
Como para presumir de liberarse del dolor
nunca se es lo bastante erudito.
Salvavidas de piedra
Los verdaderos náufragos
son los que ignoran a los ahogados.
Permanecen secos
en medio de la tempestad.
Su corazón de corcho
flota sin chaleco.
En su bote inmenso
no cabe nadie
si no es para remar.
Supervivientes del desastre
que ellos han provocado.
Solo saben nadar
en sus piscinas de burbujas.
Sus barcos pasan de largo
por el océano del auxilio.
Indolentes, acodados en la borda
arrojan salvavidas de piedra.
Su humanidad se pierde
donde los demás se hunden.
Sordos que se lo hacen
miran a otro lado
para no oír
las voces de socorro.
Con los restos de huesos
que trae la deriva
encienden sus hogueras
en la playa de los aquelarres.
Son muchos
los que aparecen cada día
con los pulmones inundados de lágrimas
en la fría arena de la hipotermia,
pero mucha más muerte hay
en los ojos naufragados
de sus espectadores.
Verdaderos indigentes con yate
pero sin mar y sin fondo.
son los que ignoran a los ahogados.
Permanecen secos
en medio de la tempestad.
Su corazón de corcho
flota sin chaleco.
En su bote inmenso
no cabe nadie
si no es para remar.
Supervivientes del desastre
que ellos han provocado.
Solo saben nadar
en sus piscinas de burbujas.
Sus barcos pasan de largo
por el océano del auxilio.
Indolentes, acodados en la borda
arrojan salvavidas de piedra.
Su humanidad se pierde
donde los demás se hunden.
Sordos que se lo hacen
miran a otro lado
para no oír
las voces de socorro.
Con los restos de huesos
que trae la deriva
encienden sus hogueras
en la playa de los aquelarres.
Son muchos
los que aparecen cada día
con los pulmones inundados de lágrimas
en la fría arena de la hipotermia,
pero mucha más muerte hay
en los ojos naufragados
de sus espectadores.
Verdaderos indigentes con yate
pero sin mar y sin fondo.
Ejercitar la poesía
Ejercitar poesía
fortalece
el músculo de la emancipación.
Es un ejercicio
cuyo sacrificio
no trae ningún beneficio.
Es una fortaleza pequeña
casi invisible
que no aumenta con sudores.
Es un músculo olvidado
que se usa para bienvivir
y tenemos atrofiado.
Los versos leídos,
pensados,
escritos,
recitados,
cantados o,
simplemente,
soñados,
simplemente liberan.
fortalece
el músculo de la emancipación.
Es un ejercicio
cuyo sacrificio
no trae ningún beneficio.
Es una fortaleza pequeña
casi invisible
que no aumenta con sudores.
Es un músculo olvidado
que se usa para bienvivir
y tenemos atrofiado.
Los versos leídos,
pensados,
escritos,
recitados,
cantados o,
simplemente,
soñados,
simplemente liberan.
En campaña
Opinan mezclando casos con cosas,
somos sus insultos arrojadizos
o cifras para cuadrar sus hechizos.
Tiran de estadísticas mentirosas,
los que nos usan como a las palabras
de su discurso de mierda, sibilinos
que atascan orejas con cuentos chinos,
políticos de operetas macabras.
No creen que podamos derribarles
y se engañan con sus propios sermones.
Hay mil formas de descalificarles,
destapando sus malas intenciones.
Voto cada día por desmontarles
y que no decidan mis elecciones.
somos sus insultos arrojadizos
o cifras para cuadrar sus hechizos.
Tiran de estadísticas mentirosas,
los que nos usan como a las palabras
de su discurso de mierda, sibilinos
que atascan orejas con cuentos chinos,
políticos de operetas macabras.
No creen que podamos derribarles
y se engañan con sus propios sermones.
Hay mil formas de descalificarles,
destapando sus malas intenciones.
Voto cada día por desmontarles
y que no decidan mis elecciones.
Física poética
Los poemas
son ondas
que nadie ve,
que nadie oye,
pero que cuando impactan
rompen muros.
Partículas fundamentales
que atraviesan almas
y agitan los cuerpos
más que la luz.
Moléculas
observables
sin instrumentos,
que alteran códigos
y valores.
Genes de los que carecen las neuronas,
y que nos permiten
hablar por nuestra cuenta.
Lo escrito aquí
teletransporta
una emoción
que se puede leer allí
en cualquier confín.
provocará
un huracán
dentro de mil años
cuando será
un verso de hoy.
Tropiezos
Cada vez que tropiezo
se me derrama
un poco de imaginación.
Golpe que me arreo
pedazo que se me arranca.
Cacho a cacho
se me escapa la fantasía.
Y la necesito para vivir
en un mundo violento
que no respeta la ingenuidad,
que no desea la ilusión.
Vivo de mis ficciones
entre las imposiciones,
accidentes mortales
que pasan por normales.
Cada mordisco
me roba una emoción,
cada pisotón
me rompe el menisco,
(¿o era el corazón?).
Hay, eso sí, miradas perdidas
que a veces encuentro.
Y si hago recuento
puedo enmendar las heridas
para empezar de nuevo
con la imaginación,
la ficción,
la emoción,
el corazón,
(¿o era el cabezón?)
a escribir esta canción.
se me derrama
un poco de imaginación.
Golpe que me arreo
pedazo que se me arranca.
Cacho a cacho
se me escapa la fantasía.
Y la necesito para vivir
en un mundo violento
que no respeta la ingenuidad,
que no desea la ilusión.
Vivo de mis ficciones
entre las imposiciones,
accidentes mortales
que pasan por normales.
Cada mordisco
me roba una emoción,
cada pisotón
me rompe el menisco,
(¿o era el corazón?).
Hay, eso sí, miradas perdidas
que a veces encuentro.
Y si hago recuento
puedo enmendar las heridas
para empezar de nuevo
con la imaginación,
la ficción,
la emoción,
el corazón,
(¿o era el cabezón?)
a escribir esta canción.
Turistas
Me hacen fotos con móviles caros
tal si las latas de alubias fuesen alimentos raros.
"Propina", les digo y ellos entienden, "por pena".
Vienen, de todas partes del mundo, en cadena.
En sus coches de lujo haciendo rugir los motores.
En autobuses, ferrocarriles, transatlánticos y reactores.
Viajando durante horas a toda máquina
para tomar café en el bar de la esquina.
Se acuestan con mi mujer, con mi madre,
con mis hijas, mis hermanas, conmigo o con mi padre.
Nosotros les miramos con asco y pena, lo comido por lo servido.
Ellos presumen, entre los suyos, de haber vivido.
La experiencia es la misma, son momentos.
Tristemente, todos quedamos contentos.
Son viajantes viajados, caminantes caminados.
No son de aquí pero viven de mí.
Ellos buscan su vida en mí.
Yo busco mi supervivencia en ellos
y debo cantar y bailar para ellos.
Saltan de los balcones y vomitan en los rincones.
Buscan emociones entre sus decepciones.
Son pernoctadores ocasionales.
Soñadores de fantasías coloniales.
De elefantes de papel, cazadores.
De tesoros en folletos, buscadores.
Aventureros de discoteca y playa.
Pateticos exploradores de toda laya.
Hacen turismo como quien hace escapismo.
Pero quien de verdad vive la buena vida,
no hace turismo, lo vende,
controla la cocina, controla el dormitorio,
el baño, el recibidor y además, cobra el alquiler.
Yo solo vivo la vida buena,
no tengo casa, estoy en la cuneta,
pero no envidio a los turistas
porque hacer turismo
es como vivir en un pasillo.
tal si las latas de alubias fuesen alimentos raros.
"Propina", les digo y ellos entienden, "por pena".
Vienen, de todas partes del mundo, en cadena.
En sus coches de lujo haciendo rugir los motores.
En autobuses, ferrocarriles, transatlánticos y reactores.
Viajando durante horas a toda máquina
para tomar café en el bar de la esquina.
Se acuestan con mi mujer, con mi madre,
con mis hijas, mis hermanas, conmigo o con mi padre.
Nosotros les miramos con asco y pena, lo comido por lo servido.
Ellos presumen, entre los suyos, de haber vivido.
La experiencia es la misma, son momentos.
Tristemente, todos quedamos contentos.
Son viajantes viajados, caminantes caminados.
No son de aquí pero viven de mí.
Ellos buscan su vida en mí.
Yo busco mi supervivencia en ellos
y debo cantar y bailar para ellos.
Saltan de los balcones y vomitan en los rincones.
Buscan emociones entre sus decepciones.
Son pernoctadores ocasionales.
Soñadores de fantasías coloniales.
De elefantes de papel, cazadores.
De tesoros en folletos, buscadores.
Aventureros de discoteca y playa.
Pateticos exploradores de toda laya.
Hacen turismo como quien hace escapismo.
Pero quien de verdad vive la buena vida,
no hace turismo, lo vende,
controla la cocina, controla el dormitorio,
el baño, el recibidor y además, cobra el alquiler.
Yo solo vivo la vida buena,
no tengo casa, estoy en la cuneta,
pero no envidio a los turistas
porque hacer turismo
es como vivir en un pasillo.
Lazo social
La cuerda de la horca tiene dos extremos muy distintos.
Si lo mejor es unir, mal vamos cuando atamos para juntar.
E individualidades conectadas tampoco son unidas.
Todos los lazos tienen nudo y, a menudo, mal desenlace.
La necesidad nos ata pero la pasión nos desata.
Si la dispersión es condición natural ¿a qué tanta reunión?.
¿De verdad a alguien le importa el color de los lazos?
Creo que lo que importa es el regalo que envuelven.
Los símbolos no matan, mata la miseria.
Que poco común es el interés común. Que poco espiritual.
Que frágiles los vínculos y que recias las cuerdas.
Familia, sociedad, estado, derecho, especie: enlaces correosos,
con ellos se adornan el pelo y otras partes los poderosos.
Los nudos más resistentes son el nudo en la garganta
y el nudo en el estomago.
El nudo que mejor ahorca se llama lazo social.
Habrá que desanudar aquello que tanto oprime.
Dejemos que las diferencias se liguen por si mismas.
Podemos pensar una sociedad sin ataduras.
Que las relaciones se produzcan sin lazadas.
Si lo mejor es unir, mal vamos cuando atamos para juntar.
E individualidades conectadas tampoco son unidas.
Todos los lazos tienen nudo y, a menudo, mal desenlace.
La necesidad nos ata pero la pasión nos desata.
Si la dispersión es condición natural ¿a qué tanta reunión?.
¿De verdad a alguien le importa el color de los lazos?
Creo que lo que importa es el regalo que envuelven.
Los símbolos no matan, mata la miseria.
Que poco común es el interés común. Que poco espiritual.
Que frágiles los vínculos y que recias las cuerdas.
Familia, sociedad, estado, derecho, especie: enlaces correosos,
con ellos se adornan el pelo y otras partes los poderosos.
Los nudos más resistentes son el nudo en la garganta
y el nudo en el estomago.
El nudo que mejor ahorca se llama lazo social.
Habrá que desanudar aquello que tanto oprime.
Dejemos que las diferencias se liguen por si mismas.
Podemos pensar una sociedad sin ataduras.
Que las relaciones se produzcan sin lazadas.
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Este es un blog de poemas, pero para despistados. Si has caído aquí será porque ibas mirando las estrellas o las musarañas. Por despiste este blog está escrito en el idioma de otra galaxia. Y es que métrica aquí hay poca. En realidad es prosa de párrafos breves lo que hay. Suspiros, aullidos y algún jadeo. Son cincuenta años de palabras que se me han clavado como los pinchos de una chumbera y su picor me desespera. Palabras desencadenadas, enlazadas, entrecruzadas, hasta inventadas. Este blog es una acción que no sigue lo que es correcto, acertado o verdadero. Un error.<><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><>