<><><><><><><><><><><><><> Toda poesía es un error del sistema <><><><><><><><><><><><><>
Jugar
El deporte no es cosa de triunfadores. El que triunfa queda victorioso. El que triunfa resulta vencedor. Toda victoria necesita derrotados. Necesita humillados. Los triunfadores son la ralea intolerable. Buscadores del éxito que dictan sus propias reglas. Inventores del triunfar en la vida. Inventores del esfuerzo, del sacrificio y de la excelencia. Inventores de los retos y de la competición. De las normas y las leyes. Sus triunfos son de oros, de bastos y de espadas. Nunca son de copas ni de corazones. El deporte es un juego y en el juego no hay derrota. Lo que se hace por deporte se hace por el gusto de hacerlo. Sin interés ni intereses. Es un recreo, una recreación. Existen los deportes de competición, los deportistas de élite, la prensa deportiva y existen las apuestas on line. Pero el deporte es otra cosa.
Este es un blog de poemas, pero para despistados. Si has caído aquí será porque ibas mirando las estrellas o las musarañas. Por despiste este blog está escrito en el idioma de otra galaxia. Y es que métrica aquí hay poca. En realidad es prosa de párrafos breves lo que hay. Suspiros, aullidos y algún jadeo. Son cincuenta años de palabras que se me han clavado como los pinchos de una chumbera y su picor me desespera. Palabras desencadenadas, enlazadas, entrecruzadas, hasta inventadas. Este blog es una acción que no sigue lo que es correcto, acertado o verdadero. Un error.<><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><>