me dan ganas de mirarte con los labios.
<><><><><><><><><><><><><> Toda poesía es un error del sistema <><><><><><><><><><><><><>
Haiku #11
Pasean siglos
el camino romano
bajo mis pies.
De pronto, brisa,
del infernal estío
salvación fresca.
Arde la tierra,
mudas las plantas gritan,
sordos no oímos.
Sombra del árbol,
si has barrido las hojas,
es otra sombra.
Suena la música
y sus notas me hieren,
venenoso aire.
Suena la música
y sus notas me curan,
candoroso aire.
Nuestras canciones
pesan, huelen y duelen
como recuerdos.
Con el calor
se marchitan bellezas
hasta en biquini.
En nuestra vida
no anochece y amanece
al mismo tiempo.
No me despierta
la luz de las estrellas,
su canción sí.
Tras las palabras
casi siempre hay una boca
dispuesta al beso.
el camino romano
bajo mis pies.
De pronto, brisa,
del infernal estío
salvación fresca.
Arde la tierra,
mudas las plantas gritan,
sordos no oímos.
Sombra del árbol,
si has barrido las hojas,
es otra sombra.
Suena la música
y sus notas me hieren,
venenoso aire.
Suena la música
y sus notas me curan,
candoroso aire.
Nuestras canciones
pesan, huelen y duelen
como recuerdos.
Con el calor
se marchitan bellezas
hasta en biquini.
En nuestra vida
no anochece y amanece
al mismo tiempo.
No me despierta
la luz de las estrellas,
su canción sí.
Tras las palabras
casi siempre hay una boca
dispuesta al beso.
Haiku #10
Un buen rebaño
de montañas azules
pastan lejanas.
En la corriente
de ese mundo que pasa
nos sumergimos.
El viento lleva
en sus alas inquietas
tantos recuerdos.
Traen los días
perfumes y sorpresas
como recuerdos.
Ya es de noche,
y prestando atención,
suenan estrellas.
Está el amor
muy sobrevalorado
en primavera.
Se abren las rosas
pomposas y sonrientes
y se marchitan.
Algunas flores
no lo pueden evitar,
son flores fúnebres.
Llueven ideas
sobre nuestras cabezas
impermeables.
Las flores trazan
caminos invisibles
para los mapas.
de montañas azules
pastan lejanas.
En la corriente
de ese mundo que pasa
nos sumergimos.
El viento lleva
en sus alas inquietas
tantos recuerdos.
Traen los días
perfumes y sorpresas
como recuerdos.
Ya es de noche,
y prestando atención,
suenan estrellas.
Está el amor
muy sobrevalorado
en primavera.
Se abren las rosas
pomposas y sonrientes
y se marchitan.
Algunas flores
no lo pueden evitar,
son flores fúnebres.
Llueven ideas
sobre nuestras cabezas
impermeables.
Las flores trazan
caminos invisibles
para los mapas.
Escribirte
Escribirte
poesías
es
como darles
una mano de pintura
a las flores del campo:
innecesario,
redundante
y tóxico.
Refugiados
De un grano de arena
nace un desierto,
eres esta sonrisa,
sonríes
y amo a la Humanidad.
Los hombres lloran,
y yo,
soy un refugiado
en el campamento
de tu sonrisa
de ojos relucientes.
nace un desierto,
eres esta sonrisa,
sonríes
y amo a la Humanidad.
Los hombres lloran,
y yo,
soy un refugiado
en el campamento
de tu sonrisa
de ojos relucientes.
Por un oído me entra...
Las personas
por un oído nos entran,
susurrando,
cantando,
murmurando,
con estrépito,
en silencio,
algunas provocan eco,
la mayoría,
por el otro nos salen.
por un oído nos entran,
susurrando,
cantando,
murmurando,
con estrépito,
en silencio,
algunas provocan eco,
la mayoría,
por el otro nos salen.
Con la boca
Con la boca,
además de comer
y bostezar,
se puede besar,
morder,
hablar,
leer,
cantar,
silbar,
tocar,
rezar,
maldecir,
piropear
y callar.
Felicidad
La felicidad
es una ficción
de novela rosa,
un príncipe azul
de cartón,
un zapato de cristal
roto;
es un cupón de lotería
perdido,
es un espejismo
que avanza
a nuestro paso,
como el horizonte,
adentrándonos
en el laberinto
del desierto;
es un holograma
con pretensiones
de fantasma
que nos atormenta,
en la noche,
cuando deberíamos descansar;
es la publicidad
de un fraude inmobiliario
que vende parcelas
de un cielo
deshabitado
e inaccesible.
La felicidad
es la magia
de lo cotidiano,
y tiene truco.
La felicidad no es.
No tiene partes
ni contrarios.
No existe.
Tú me preguntas
si soy feliz:
lo soy,
cuando la felicidad eres tú.
es una ficción
de novela rosa,
un príncipe azul
de cartón,
un zapato de cristal
roto;
es un cupón de lotería
perdido,
es un espejismo
que avanza
a nuestro paso,
como el horizonte,
adentrándonos
en el laberinto
del desierto;
es un holograma
con pretensiones
de fantasma
que nos atormenta,
en la noche,
cuando deberíamos descansar;
es la publicidad
de un fraude inmobiliario
que vende parcelas
de un cielo
deshabitado
e inaccesible.
La felicidad
es la magia
de lo cotidiano,
y tiene truco.
La felicidad no es.
No tiene partes
ni contrarios.
No existe.
Tú me preguntas
si soy feliz:
lo soy,
cuando la felicidad eres tú.
No es el caso
Algunos poemas
son como instrumentos ópticos,
prismas,
lentes,
catalejos,
microscopios
o telescopios;
otros son como espejos.
Y luego
están
los fragmentos de universo,
los fenómenos atmosféricos,
los milagros de la naturaleza.
son como instrumentos ópticos,
prismas,
lentes,
catalejos,
microscopios
o telescopios;
otros son como espejos.
Y luego
están
los fragmentos de universo,
los fenómenos atmosféricos,
los milagros de la naturaleza.
El triunfo de la vida
Hace siglos un romano (Publio Virgilio Marón) escribió (en Las Bucólicas): «El amor triunfa sobre todo; démosle paso al amor» («Omnia vincit Amor; et nos cedamus Amori») y es el reclamo muy bienintencionado de una verdad muy acertada. Pero a mi me gusta más la inscripción, garabateada por las mismas fechas, que se encontró en un lupanar de Pompeya: «Baños, vinos y amores corrompen nuestros cuerpos, pero nos dan la vida, baños, vinos y amores» («Balnea, vina, Venus corrumpunt corpora nostra, sed vitam faciunt, balnea, vina, Venus»).
Con tu permiso,
me quedo con ese momento
en que se te erizó la piel
por un estremecimiento
cuando te bese en el cuello.
Gracias vida.
Con tu permiso,
me quedo con ese momento
en que se te erizó la piel
por un estremecimiento
cuando te bese en el cuello.
Gracias vida.
El color de la piel
De colores no son
las pieles de la gente
sino sus vidas.
Hay vidas rosas,
grises,
doradas,
blanqueadas,
blanco roto,
color tierra,
rojo pasión,
azul marino,
verde botella,
morado eclesiástico,
marrón glasé...,
hay vidas pintadas,
vidas Pantone,
vidas sin luz,
las hay oscuras
vidas negras,
y hay vidas incoloras,
tan incoloras,
que solo ven colores
en las pieles de la gente.
las pieles de la gente
sino sus vidas.
Hay vidas rosas,
grises,
doradas,
blanqueadas,
blanco roto,
color tierra,
rojo pasión,
azul marino,
verde botella,
morado eclesiástico,
marrón glasé...,
hay vidas pintadas,
vidas Pantone,
vidas sin luz,
las hay oscuras
vidas negras,
y hay vidas incoloras,
tan incoloras,
que solo ven colores
en las pieles de la gente.
Culpa
Como su propio nombre indica,
denota y connota,
la culpa está hecha de culo y de pa.
Pero no el culo gracioso, ni el grácil,
sino del abyecto,
de ese que nadie quiere en el plato,
del culo merdoso que hiede y ofende.
Tampoco del pa de padre
o del pa de compadre,
ni del pa de pan,
sino del pa de pam,
del pa de la colleja
que te cae en el cogote
por tu misma tonteria.
La culpa no cabe en la vida
como no cabe la deuda,
que se la queden los que la inventaron,
que se la queden los curas,
los banqueros
y los amantes despechados.
Porque de mi vida,
vida mia,
nadie tiene la culpa.
denota y connota,
la culpa está hecha de culo y de pa.
Pero no el culo gracioso, ni el grácil,
sino del abyecto,
de ese que nadie quiere en el plato,
del culo merdoso que hiede y ofende.
Tampoco del pa de padre
o del pa de compadre,
ni del pa de pan,
sino del pa de pam,
del pa de la colleja
que te cae en el cogote
por tu misma tonteria.
La culpa no cabe en la vida
como no cabe la deuda,
que se la queden los que la inventaron,
que se la queden los curas,
los banqueros
y los amantes despechados.
Porque de mi vida,
vida mia,
nadie tiene la culpa.
Maldición
Maldito sea el día en que inventé una herramienta
para trabajar por un mundo que no lo es.
Maldito sea el día en que encontré petróleo
y vestí de negro tus hermosas carnes.
Maldito sea el día en que encontré oro
para acuñar las ingenuidades de los vivos.
Maldito sea el día en que encontré el océano
y lo convertí en el vertedero de tus deseos.
Maldito sea el día en que encontré un camino
y lo adoquiné en dirección a mi destino.
Maldito sea el día en que te encontré, humano,
porque ese día te perdí y me perdí para los días.
para trabajar por un mundo que no lo es.
Maldito sea el día en que encontré petróleo
y vestí de negro tus hermosas carnes.
Maldito sea el día en que encontré oro
para acuñar las ingenuidades de los vivos.
Maldito sea el día en que encontré el océano
y lo convertí en el vertedero de tus deseos.
Maldito sea el día en que encontré un camino
y lo adoquiné en dirección a mi destino.
Maldito sea el día en que te encontré, humano,
porque ese día te perdí y me perdí para los días.
Pasatiempos
Nuestras vidas
son los pasatiempos de la eternidad.
El tiempo se aburre
y más, cuando es infinito.
Se cansa de ajedreces,
campeonatos de tenis
y colecciones de estampitas.
Se cansa de esperar,
el tiempo no espera
y menos, cuando está fuera del tiempo.
Por eso,
la eternidad juega con nosotros,
pasa el rato, bostezando,
como un gato con un ratón agonizante.
son los pasatiempos de la eternidad.
El tiempo se aburre
y más, cuando es infinito.
Se cansa de ajedreces,
campeonatos de tenis
y colecciones de estampitas.
Se cansa de esperar,
el tiempo no espera
y menos, cuando está fuera del tiempo.
Por eso,
la eternidad juega con nosotros,
pasa el rato, bostezando,
como un gato con un ratón agonizante.
Sócrates
¿Que sabrán los que dicen saber
de lo que saben aquellos que no saben?
A causa de su ignorancia arrogante
todo lo ignoran
acerca de aquellos a los que llaman ignorantes
culpandoles de su ignorancia propia.
Deberían saber que ignorar
es una forma de saber,
tanto como saber
es una forma de ignorar.
Eso lo sé hasta yo
que solo sé que no sé nada.
de lo que saben aquellos que no saben?
A causa de su ignorancia arrogante
todo lo ignoran
acerca de aquellos a los que llaman ignorantes
culpandoles de su ignorancia propia.
Deberían saber que ignorar
es una forma de saber,
tanto como saber
es una forma de ignorar.
Eso lo sé hasta yo
que solo sé que no sé nada.
Sueño y deseo
Entre la vida y el sueño
hay un puente de poemas.
Cuelga de letras,
se cruza con versos.
En la otra vera, tú,
me amaneces
resplandeciente.
Mi vértigo cobarde
dice que no eres de sueño
que eres deseo.
Entre la vida y el deseo
hay un incendio de razones.
Arde la cordura,
se quema la prudencia.
En esa hoguera, tú,
me enardeces
incandescente.
El piromano que hay aquí
no teme la llamarada
que nos haga despertar.
hay un puente de poemas.
Cuelga de letras,
se cruza con versos.
En la otra vera, tú,
me amaneces
resplandeciente.
Mi vértigo cobarde
dice que no eres de sueño
que eres deseo.
Entre la vida y el deseo
hay un incendio de razones.
Arde la cordura,
se quema la prudencia.
En esa hoguera, tú,
me enardeces
incandescente.
El piromano que hay aquí
no teme la llamarada
que nos haga despertar.
Saldo insuficiente
Yo también quiero
espantar al miedo
durmiendo
en mullidos colchones
rellenos
de las tiernas caricias
arrancadas
a las madres hambrientas
de la tierra.
Yo también quiero
calmar el dolor
con ungüento
de lágrimas desesperadas
y emborracharme
con el destilado
de la miseria
material y espiritual
de todos
los que no son nadie.
Yo también quiero
saciarme
hasta la bulimia
con el dilecto manjar
de la carne humana
desnuda,
cruda
o asada en las brasas
de la mezquina ambición
de querer y querer,
lo que quiero yo.
Pero no tengo saldo.
Apenas me quedan
unas sonrisas,
un destello mineral
en el fondo
de las cuencas de mis ojos
horrorizados,
un roce,
apenas,
de mis labios aún tibios,
un pedazo de piel ...
y eso,
mi amor,
es sólo para ti.
espantar al miedo
durmiendo
en mullidos colchones
rellenos
de las tiernas caricias
arrancadas
a las madres hambrientas
de la tierra.
Yo también quiero
calmar el dolor
con ungüento
de lágrimas desesperadas
y emborracharme
con el destilado
de la miseria
material y espiritual
de todos
los que no son nadie.
Yo también quiero
saciarme
hasta la bulimia
con el dilecto manjar
de la carne humana
desnuda,
cruda
o asada en las brasas
de la mezquina ambición
de querer y querer,
lo que quiero yo.
Pero no tengo saldo.
Apenas me quedan
unas sonrisas,
un destello mineral
en el fondo
de las cuencas de mis ojos
horrorizados,
un roce,
apenas,
de mis labios aún tibios,
un pedazo de piel ...
y eso,
mi amor,
es sólo para ti.
Heridas
Somos heridas.
Vanidosas heridas.
Desde siempre
los hombres
se han empeñado
en vestir de etiqueta
a la naturaleza
para invitarla
a su fiesta privada
desnudarla
y violarla.
Con collares,
cinturones y correas
por puro afán de dominar.
La civilización
es un piercing absurdo
del planeta.
Ningún ingeniero
puede superar el diseño
de una tela de araña.
No hay compositores de trinos.
Ni cantantes que ululen como el viento.
No hay pintores de amaneceres.
Ni fabricantes de naranjas.
Nada se escribe con la lluvia.
Cuando la Madre Tierra.
la Pachamama,
se canse de los picores
se rascará displicente
y echará sal en las heridas.
Nunca seremos cicatrices.
Vanidosas heridas.
Desde siempre
los hombres
se han empeñado
en vestir de etiqueta
a la naturaleza
para invitarla
a su fiesta privada
desnudarla
y violarla.
Con collares,
cinturones y correas
por puro afán de dominar.
La civilización
es un piercing absurdo
del planeta.
Ningún ingeniero
puede superar el diseño
de una tela de araña.
No hay compositores de trinos.
Ni cantantes que ululen como el viento.
No hay pintores de amaneceres.
Ni fabricantes de naranjas.
Nada se escribe con la lluvia.
Cuando la Madre Tierra.
la Pachamama,
se canse de los picores
se rascará displicente
y echará sal en las heridas.
Nunca seremos cicatrices.
Puertas
Al campo
del lugar donde vivo
le han puesto muchas puertas.
Ostentosas,
humildes,
opacas,
transparentes.
Grandes y pequeñas.
Portones y puertitas.
Algunas, meras rejillas
otras, de hierro colado.
Todas con su cerradura
su candado y su cadena.
Ocultando su interior
o mostrandolo sin ambages.
Entre tantas puertas
los senderos
se han convertido
en estrechos pasadizos
por los que deambulo
poniendome de lado.
No soy ladrón
ni cerrajero
solo soy un caminante,
a veces, un trovador.
Yo, que no creo en los cerrojos,
furioso he derribado
la puerta de mi casa.
Ahora mis vecinos
pasan por mi lado
poniendose de perfil
porque se creen en un camino.
del lugar donde vivo
le han puesto muchas puertas.
Ostentosas,
humildes,
opacas,
transparentes.
Grandes y pequeñas.
Portones y puertitas.
Algunas, meras rejillas
otras, de hierro colado.
Todas con su cerradura
su candado y su cadena.
Ocultando su interior
o mostrandolo sin ambages.
Entre tantas puertas
los senderos
se han convertido
en estrechos pasadizos
por los que deambulo
poniendome de lado.
No soy ladrón
ni cerrajero
solo soy un caminante,
a veces, un trovador.
Yo, que no creo en los cerrojos,
furioso he derribado
la puerta de mi casa.
Ahora mis vecinos
pasan por mi lado
poniendose de perfil
porque se creen en un camino.
De nada sirven los poetas
De nada sirven los poetas
donde no hay poesía.
Donde hay explotación
especulación
y bombas.
Donde los hombres
pegan a sus mujeres
y los niños mueren
de enfermedades raras
por falta de medicamentos.
Si se suicida
la trabajadora de una empresa
porque alguien difundió un vídeo
donde se la veía follando
y nadie hizo nada.
Donde hay gente en la cárcel
por sus ideas políticas o
por haber entrado en el país
sin documentos de identidad,
por vender artículos de imitación
sin permiso.
Por robar un bocadillo
o vender un porro.
Mientras que ladrones y violadores,
pederastas y proxenetas,
prestamistas y traficantes,
desalmados y gente sin alma,
campan en libertad,
donde no hay poesía.
De nada sirven los poetas.
donde no hay poesía.
Donde hay explotación
especulación
y bombas.
Donde los hombres
pegan a sus mujeres
y los niños mueren
de enfermedades raras
por falta de medicamentos.
Si se suicida
la trabajadora de una empresa
porque alguien difundió un vídeo
donde se la veía follando
y nadie hizo nada.
Donde hay gente en la cárcel
por sus ideas políticas o
por haber entrado en el país
sin documentos de identidad,
por vender artículos de imitación
sin permiso.
Por robar un bocadillo
o vender un porro.
Mientras que ladrones y violadores,
pederastas y proxenetas,
prestamistas y traficantes,
desalmados y gente sin alma,
campan en libertad,
donde no hay poesía.
De nada sirven los poetas.
Amar y volar se conjugan igual
Para volar solo hay que desorientarse
perder el norte y el oeste
ganar el sur, el este,
ganarse a aquel y a este.
Para volar solo hay que desorientarse.
Perderse.
Arrojar el GPS por la ventanilla
y la Guía Michelin.
Para volar solo hay que desorientarse
o tropezar.
Caer con más o menos elegancia,
en un nido de brazos y abrazos
inmunes a los arañazos.
Para volar solo hay que desorientarse,
flotar.
Suspenderse,
en todas las asignaturas.
olvidarse de la gravedad,
las leyes perdonarse.
Para volar solo hay que desorientarse.
despegar hacia el cielo.
No hacen falta aeroplanos
ni cohetes espaciales,
solo es necesario el espacio y la luz
el tiempo y el aire.
Para volar solo hay que desorientarse
y amar.
perder el norte y el oeste
ganar el sur, el este,
ganarse a aquel y a este.
Para volar solo hay que desorientarse.
Perderse.
Arrojar el GPS por la ventanilla
y la Guía Michelin.
Para volar solo hay que desorientarse
o tropezar.
Caer con más o menos elegancia,
en un nido de brazos y abrazos
inmunes a los arañazos.
Para volar solo hay que desorientarse,
flotar.
Suspenderse,
en todas las asignaturas.
olvidarse de la gravedad,
las leyes perdonarse.
Para volar solo hay que desorientarse.
despegar hacia el cielo.
No hacen falta aeroplanos
ni cohetes espaciales,
solo es necesario el espacio y la luz
el tiempo y el aire.
Para volar solo hay que desorientarse
y amar.
Ortografía
Porque lo dice la norma
y lo dicta la academia,
por la unidad del camino recto:
codicia, avaricia y ambición
se escriben con ese
y con este, con aquel y con aquellos.
Con su sangre roja sobre papel moneda.
Se escriben con muchas carencias,
con errores, erratas y faltas.
A máquina se hacen infinitas copias sin alma.
El uso correcto de las reglas
lo establecen quienes corrigen nuestros discursos.
Éxito, triunfo y victoria se escriben
con ese
y con este, con aquel y con aquellos.
Mas, digan lo que digan,
para mi,
poezía y hamor
se escriben contigo.
y lo dicta la academia,
por la unidad del camino recto:
codicia, avaricia y ambición
se escriben con ese
y con este, con aquel y con aquellos.
Con su sangre roja sobre papel moneda.
Se escriben con muchas carencias,
con errores, erratas y faltas.
A máquina se hacen infinitas copias sin alma.
El uso correcto de las reglas
lo establecen quienes corrigen nuestros discursos.
Éxito, triunfo y victoria se escriben
con ese
y con este, con aquel y con aquellos.
Mas, digan lo que digan,
para mi,
poezía y hamor
se escriben contigo.
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Este es un blog de poemas, pero para despistados. Si has caído aquí será porque ibas mirando las estrellas o las musarañas. Por despiste este blog está escrito en el idioma de otra galaxia. Y es que métrica aquí hay poca. En realidad es prosa de párrafos breves lo que hay. Suspiros, aullidos y algún jadeo. Son cincuenta años de palabras que se me han clavado como los pinchos de una chumbera y su picor me desespera. Palabras desencadenadas, enlazadas, entrecruzadas, hasta inventadas. Este blog es una acción que no sigue lo que es correcto, acertado o verdadero. Un error.<><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><>