La felicidad
es una ficción
de novela rosa,
un príncipe azul
de cartón,
un zapato de cristal
roto;
es un cupón de lotería
perdido,
es un espejismo
que avanza
a nuestro paso,
como el horizonte,
adentrándonos
en el laberinto
del desierto;
es un holograma
con pretensiones
de fantasma
que nos atormenta,
en la noche,
cuando deberíamos descansar;
es la publicidad
de un fraude inmobiliario
que vende parcelas
de un cielo
deshabitado
e inaccesible.
La felicidad
es la magia
de lo cotidiano,
y tiene truco.
La felicidad no es.
No tiene partes
ni contrarios.
No existe.
Tú me preguntas
si soy feliz:
lo soy,
cuando la felicidad eres tú.
<><><><><><><><><><><><><> Toda poesía es un error del sistema <><><><><><><><><><><><><>
Este es un blog de poemas, pero para despistados. Si has caído aquí será porque ibas mirando las estrellas o las musarañas. Por despiste este blog está escrito en el idioma de otra galaxia. Y es que métrica aquí hay poca. En realidad es prosa de párrafos breves lo que hay. Suspiros, aullidos y algún jadeo. Son cincuenta años de palabras que se me han clavado como los pinchos de una chumbera y su picor me desespera. Palabras desencadenadas, enlazadas, entrecruzadas, hasta inventadas. Este blog es una acción que no sigue lo que es correcto, acertado o verdadero. Un error.<><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><>