Somos heridas.
Vanidosas heridas.
Desde siempre
los hombres
se han empeñado
en vestir de etiqueta
a la naturaleza
para invitarla
a su fiesta privada
desnudarla
y violarla.
Con collares,
cinturones y correas
por puro afán de dominar.
La civilización
es un piercing absurdo
del planeta.
Ningún ingeniero
puede superar el diseño
de una tela de araña.
No hay compositores de trinos.
Ni cantantes que ululen como el viento.
No hay pintores de amaneceres.
Ni fabricantes de naranjas.
Nada se escribe con la lluvia.
Cuando la Madre Tierra.
la Pachamama,
se canse de los picores
se rascará displicente
y echará sal en las heridas.
Nunca seremos cicatrices.
<><><><><><><><><><><><><> Toda poesía es un error del sistema <><><><><><><><><><><><><>
Este es un blog de poemas, pero para despistados. Si has caído aquí será porque ibas mirando las estrellas o las musarañas. Por despiste este blog está escrito en el idioma de otra galaxia. Y es que métrica aquí hay poca. En realidad es prosa de párrafos breves lo que hay. Suspiros, aullidos y algún jadeo. Son cincuenta años de palabras que se me han clavado como los pinchos de una chumbera y su picor me desespera. Palabras desencadenadas, enlazadas, entrecruzadas, hasta inventadas. Este blog es una acción que no sigue lo que es correcto, acertado o verdadero. Un error.<><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><>