Saldo insuficiente

Yo también quiero
espantar al miedo
durmiendo
en mullidos colchones
rellenos
de las tiernas caricias
arrancadas
a las madres hambrientas
de la tierra.
Yo también quiero
calmar el dolor
con ungüento
de lágrimas desesperadas
y emborracharme
con el destilado
de la miseria
material y espiritual
de todos
los que no son nadie.
Yo también quiero
saciarme
hasta la bulimia
con el dilecto manjar
de la carne humana
desnuda,
cruda
o asada en las brasas
de la mezquina ambición
de querer y querer,
lo que quiero yo.
Pero no tengo saldo.
Apenas me quedan
unas sonrisas,
un destello mineral
en el fondo
de las cuencas de mis ojos
horrorizados,
un roce,
apenas,
de mis labios aún tibios,
un pedazo de piel ...
y eso,
mi amor,
es sólo para ti.

Este es un blog de poemas, pero para despistados. Si has caído aquí será porque ibas mirando las estrellas o las musarañas. Por despiste este blog está escrito en el idioma de otra galaxia. Y es que métrica aquí hay poca. En realidad es prosa de párrafos breves lo que hay. Suspiros, aullidos y algún jadeo. Son cincuenta años de palabras que se me han clavado como los pinchos de una chumbera y su picor me desespera. Palabras desencadenadas, enlazadas, entrecruzadas, hasta inventadas. Este blog es una acción que no sigue lo que es correcto, acertado o verdadero. Un error.
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