Maldito sea el día en que inventé una herramienta
para trabajar por un mundo que no lo es.
Maldito sea el día en que encontré petróleo
y vestí de negro tus hermosas carnes.
Maldito sea el día en que encontré oro
para acuñar las ingenuidades de los vivos.
Maldito sea el día en que encontré el océano
y lo convertí en el vertedero de tus deseos.
Maldito sea el día en que encontré un camino
y lo adoquiné en dirección a mi destino.
Maldito sea el día en que te encontré, humano,
porque ese día te perdí y me perdí para los días.
<><><><><><><><><><><><><> Toda poesía es un error del sistema <><><><><><><><><><><><><>
Este es un blog de poemas, pero para despistados. Si has caído aquí será porque ibas mirando las estrellas o las musarañas. Por despiste este blog está escrito en el idioma de otra galaxia. Y es que métrica aquí hay poca. En realidad es prosa de párrafos breves lo que hay. Suspiros, aullidos y algún jadeo. Son cincuenta años de palabras que se me han clavado como los pinchos de una chumbera y su picor me desespera. Palabras desencadenadas, enlazadas, entrecruzadas, hasta inventadas. Este blog es una acción que no sigue lo que es correcto, acertado o verdadero. Un error.<><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><>