Hace siglos un romano (Publio Virgilio Marón) escribió (en Las Bucólicas): «El amor triunfa sobre todo; démosle paso al amor» («Omnia vincit Amor; et nos cedamus Amori») y es el reclamo muy bienintencionado de una verdad muy acertada. Pero a mi me gusta más la inscripción, garabateada por las mismas fechas, que se encontró en un lupanar de Pompeya: «Baños, vinos y amores corrompen nuestros cuerpos, pero nos dan la vida, baños, vinos y amores» («Balnea, vina, Venus corrumpunt corpora nostra, sed vitam faciunt, balnea, vina, Venus»).
Con tu permiso,
me quedo con ese momento
en que se te erizó la piel
por un estremecimiento
cuando te bese en el cuello.
Gracias vida.
<><><><><><><><><><><><><> Toda poesía es un error del sistema <><><><><><><><><><><><><>
Este es un blog de poemas, pero para despistados. Si has caído aquí será porque ibas mirando las estrellas o las musarañas. Por despiste este blog está escrito en el idioma de otra galaxia. Y es que métrica aquí hay poca. En realidad es prosa de párrafos breves lo que hay. Suspiros, aullidos y algún jadeo. Son cincuenta años de palabras que se me han clavado como los pinchos de una chumbera y su picor me desespera. Palabras desencadenadas, enlazadas, entrecruzadas, hasta inventadas. Este blog es una acción que no sigue lo que es correcto, acertado o verdadero. Un error.<><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><>