Ver para beber

Entre tantas mentiras hay que beber para creer.
Yo siempre bebo la botella medio llena
porque veo demasiado, veo como un cosaco,
procuro beber de nuevo todos los puntos oscuros
que veo, sin moderación, hasta pillar el punto,
siempre me coloco en la primera fila para poder beber mejor,
veo a morro, veo del pilón y tanto ver, me desorienta
y no acabo de beber la forma de salir del enredo;
después de ir cada día a verte a tus fuentes
no sé, mi amor, si mañana nos beberemos,
agua que no la quieras ni ver, déjala correr, ya sabes,
por eso me despido, hasta más beber.

Este es un blog de poemas, pero para despistados. Si has caído aquí será porque ibas mirando las estrellas o las musarañas. Por despiste este blog está escrito en el idioma de otra galaxia. Y es que métrica aquí hay poca. En realidad es prosa de párrafos breves lo que hay. Suspiros, aullidos y algún jadeo. Son cincuenta años de palabras que se me han clavado como los pinchos de una chumbera y su picor me desespera. Palabras desencadenadas, enlazadas, entrecruzadas, hasta inventadas. Este blog es una acción que no sigue lo que es correcto, acertado o verdadero. Un error.
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