Lo que tú sabes

Nunca se es lo bastante erudito
como para prescindir de ungüentos lugareños.
El tuyo es uno de los nombres de la sabiduría.
Se acabó preguntar, si la duda me impide caminar.
Se acabó la instrucción que nos trae la destrucción.
Enseñan más tus caricias que tus cicatrices.
Con lo que tú sabes yo me quiero curar
del afán de saber a donde ir, que me impide llegar.
Es en el deleite de tus versos donde conozco.
Es la vida que vivimos la que cura a las palabras.
Como para presumir de liberarse del dolor
nunca se es lo bastante erudito.


Este es un blog de poemas, pero para despistados. Si has caído aquí será porque ibas mirando las estrellas o las musarañas. Por despiste este blog está escrito en el idioma de otra galaxia. Y es que métrica aquí hay poca. En realidad es prosa de párrafos breves lo que hay. Suspiros, aullidos y algún jadeo. Son cincuenta años de palabras que se me han clavado como los pinchos de una chumbera y su picor me desespera. Palabras desencadenadas, enlazadas, entrecruzadas, hasta inventadas. Este blog es una acción que no sigue lo que es correcto, acertado o verdadero. Un error.
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