Pensar es violencia, o no es.
De nada sirve pensar lo pensado.
Pensar es un acto de ruptura.
Arrasar y sembrar de nuevo.
Derrocar reyes, deponer papas
y defenestrar filosofos.
Si no se quiebra no se piensa.
Pensar es violencia, o no es.
Que me dejen, pues, pensar en paz.
Que me dejen en paz para pensar.
Incluso para pensar en la paz.
Que me dejen, pues, pensar en paz.
Que me dejen en paz para pensar.
Incluso para pensar en la paz.