Pensar es violencia

Pensar es violencia, o no es.
De nada sirve pensar lo pensado.
Pensar es un acto de ruptura.
Arrasar y sembrar de nuevo.
Derrocar reyes, deponer papas 
y defenestrar filosofos.
Si no se quiebra no se piensa.
Pensar es violencia, o no es.
Que me dejen, pues, pensar en paz.
Que me dejen en paz para pensar.
Incluso para pensar en la paz.


Este es un blog de poemas, pero para despistados. Si has caído aquí será porque ibas mirando las estrellas o las musarañas. Por despiste este blog está escrito en el idioma de otra galaxia. Y es que métrica aquí hay poca. En realidad es prosa de párrafos breves lo que hay. Suspiros, aullidos y algún jadeo. Son cincuenta años de palabras que se me han clavado como los pinchos de una chumbera y su picor me desespera. Palabras desencadenadas, enlazadas, entrecruzadas, hasta inventadas. Este blog es una acción que no sigue lo que es correcto, acertado o verdadero. Un error.
<><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><>