Respuestas

Categóricas, relativas, breves, violentas,
bordes, concluyentes, difíciles, ingeniosas,
involuntarias, negativas, ocurrentes, originales,
claves, vacilonas, ensayadas, incompletas,
evasivas, agresivas, vegetativas, calladas ...
Proyectil arrojadizo o piedra angular,
todas pueden ser verdaderas o falsas,
mientras que las preguntas son solo dudas.
Con la mayéutica Sócrates recomendó
las que se responden al preguntarse.
Pero la iglesia prefirió a Platón
y la ciencia a Aristóteles,
porque las suyas eran tan útiles como fáciles
y lo explicaron todo durante siglos.
Tanto duraron que llegaron hasta ayer
aunque mucho no lograron aclarar,
pues dar respuestas no es responder.
La gente las necesita
y el que dice conocerlas
sabe que controlará a la gente.
Por eso el poderoso se las inventa.
La contestación no se tolera
allí donde esta todo contestado.
Donde la honestidad de la virgen
y los milagros de los santos
no se cuestionaban,
hoy creemos en ForoCoches
y en San Google.
Donde se fiaba de los políticos,
ahora gobierna Twitter.
Las tertulias del café
son las rajadas de Facebook.
Las sobremesas transcurren en el WhatsApp.
Las clases magistrales se imparten desde Youtube.
El álbum de fotos se guarda en Instagram.
En los tiempos
en que hemos cambiado
la pluma por el dedo,
el papel por el cristal,
la tinta por la electricidad,
la paciencia por la informática,
la gramática por la velocidad,
con las prisas,
la mitad de los interrogantes
se han caído de sus frases.
Hemos sustituido
la búsqueda por el buscador,
el encuentro por el encontronazo,
el hallazgo por el hartazgo,
la información por la intoxicación,
la comunicación por la banalización.
Tenemos todas las respuestas,
hemos olvidado las preguntas.

Este es un blog de poemas, pero para despistados. Si has caído aquí será porque ibas mirando las estrellas o las musarañas. Por despiste este blog está escrito en el idioma de otra galaxia. Y es que métrica aquí hay poca. En realidad es prosa de párrafos breves lo que hay. Suspiros, aullidos y algún jadeo. Son cincuenta años de palabras que se me han clavado como los pinchos de una chumbera y su picor me desespera. Palabras desencadenadas, enlazadas, entrecruzadas, hasta inventadas. Este blog es una acción que no sigue lo que es correcto, acertado o verdadero. Un error.
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