Hace ahora algo menos de un año, tres ministros del entonces gobierno del país cantaron en un acto público el conocido himno de la Legión, El novio de la muerte. Se puede ver la noticia aquí.
El estribillo de esa infausta canción dice así:
«Soy un hombre a quien la suerte
hirió con zarpa de fiera;
soy un novio de la muerte
que va a unirse en lazo fuerte
con tan leal compañera».
Pero, ¿de qué sirve que los novios de la muerte salgan del gobierno si se quedan en el poder?.
Propongo un himno alternativo, que le cante a la vida antés que a la muerte. A la paz antes que a la guerra. Al amor por el prójimo y por nosotros mismos, antés que una sociedad que genera desigualdad, insolidaridad y odio.
El amante de la vida
Todos en el barrio conocían,
quien era aquel vagabundo
tan tímido y prudente
que de la sociedad se apeó.
Todos sabían su historia,
más los vecinos afirmaban
que una gran alegría se contagiaba,
como un chorro, de su corazón.
A muchos, quien era les explicaba,
con gozo y suavidad lo recitaba:
«Soy un ser humano a quien la naturaleza
acarició con mano maternal.
Soy un amante de la vida,
que va a abrazarse ardiente
con toda su vigorosa lozanía».
Cuanto más complicada la existencia
y más difícil la subsistencia,
manteniendo su dignidad
el vagabundo se abstuvo
sin miedo de los reproches
de una sociedad represora.
Supo vivir como un humano
y su amor propio compartió.
Y al celebrar con vino su decisión valiente
cantó el vagabundo con timbre cadente.
«Soy un ser humano a quien la naturaleza
acarició con mano maternal.
Soy un amante de la vida,
que va a abrazarse ardiente
con toda su vigorosa lozanía».
Cuando por fin le comprendieron,
de su mensaje entendieron
una teoría y su práctica
de una portentosa vitalidad.
Y aquella teoría decía:
«Si la sociedad te escatima,
y para ti un mal destino proclama,
no hagas ni caso de sus imposiciones».
Y así, con cada verso que elevaba,
un saludo efusivo les dedicaba.
«Por no alejarme de vosotros,
mi más intensa vivencia,
me declaré amante de la vida.
La abracé con gesto intenso
y mi sentido fue tan solo amor».
<><><><><><><><><><><><><> Toda poesía es un error del sistema <><><><><><><><><><><><><>
Este es un blog de poemas, pero para despistados. Si has caído aquí será porque ibas mirando las estrellas o las musarañas. Por despiste este blog está escrito en el idioma de otra galaxia. Y es que métrica aquí hay poca. En realidad es prosa de párrafos breves lo que hay. Suspiros, aullidos y algún jadeo. Son cincuenta años de palabras que se me han clavado como los pinchos de una chumbera y su picor me desespera. Palabras desencadenadas, enlazadas, entrecruzadas, hasta inventadas. Este blog es una acción que no sigue lo que es correcto, acertado o verdadero. Un error.<><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><>