hemos perdido y siquiera sabemos
cómo ha sido, porque no lo entendemos
por más que busquemos explicación.
Si conscientes de nuestra observación
del Cosmos, nuestro tamaño no vemos,
tan pequeños, darnos cuenta podemos,
de insignificancia tomar lección.
Cambiando artificial por natural
nos construimos un mundo de mentiras,
lo singular antes que lo plural.
allende nuestras narices, las iras
que todos arrastramos en las huellas.