Pacto por la educación

Se puede memorizar un poema y se puede vivir la poesía. Se debería entender, antes que fijar en la memoria, asimilar frente a adquirir. La educación debería estar más orientada hacia la aprehensión que hacia el aprendizaje. Si enseñamos a pensar ¿por qué no podemos enseñar a sentir?. Aprender a aprehender. Hace falta un pacto por la educación sí, pero no un pacto de estado, sino entre educador y educado. Entre maestro y discípulo, donde no exista ninguna frontera. La educación debería tener dos polos, ser una permanente experiencia vital de ida y vuelta. Pero se deberían tantas cosas. Y estamos tan mal educados.

Este es un blog de poemas, pero para despistados. Si has caído aquí será porque ibas mirando las estrellas o las musarañas. Por despiste este blog está escrito en el idioma de otra galaxia. Y es que métrica aquí hay poca. En realidad es prosa de párrafos breves lo que hay. Suspiros, aullidos y algún jadeo. Son cincuenta años de palabras que se me han clavado como los pinchos de una chumbera y su picor me desespera. Palabras desencadenadas, enlazadas, entrecruzadas, hasta inventadas. Este blog es una acción que no sigue lo que es correcto, acertado o verdadero. Un error.
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