Huele a café recién hecho
en una mañana cálida.
Déjame imaginarte otra vez.
Estás desnuda entre mis brazos
y en tu espalda voy trazando
el rumbo de nuestro deseo
beso tras beso.
Tu nombre
significa caricia
en el idioma de los sueños.
No quiero despertar
si no es envuelto en tus delicias.
Un ratito en tu compañía
y los pulmones
se me vuelven a llenar
de aire fresco.
No respiro, te respiro.
Huele a brisa de mar
y a libertad.
Tu cara de placer
es la única bandera corsaria
que yo soy capaz de seguir.
Tus brazos son mi hamaca al sol.
Sabes que quisiera vivir
meciéndome en tu melena
y que me quitaría los zapatos
para caminar a tu lado.
Sabes que en un mundo de locos
sólo los locos somos cuerdos.
Pero ambos sabemos
que el amor sólo existe
mientras se practica.
Conocerte ha sido mi suerte.
Cuando se me nuble el horizonte,
cerraré los ojos para volver a verte.
Estoy y estaré
en deuda contigo,
lo sé.
Acepta estos versos
de bisutería
escritos con rotulador gastado.
No son un pago
son un regalo,
igual que tu sonrisa,
mujer.
<><><><><><><><><><><><><> Toda poesía es un error del sistema <><><><><><><><><><><><><>
Este es un blog de poemas, pero para despistados. Si has caído aquí será porque ibas mirando las estrellas o las musarañas. Por despiste este blog está escrito en el idioma de otra galaxia. Y es que métrica aquí hay poca. En realidad es prosa de párrafos breves lo que hay. Suspiros, aullidos y algún jadeo. Son cincuenta años de palabras que se me han clavado como los pinchos de una chumbera y su picor me desespera. Palabras desencadenadas, enlazadas, entrecruzadas, hasta inventadas. Este blog es una acción que no sigue lo que es correcto, acertado o verdadero. Un error.<><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><>