Loco

En el laberinto
indescifrable
del desierto,
penitentes mis días,
entre arenas ardientes,
dunas pronunciadas
y suaves hondonadas,
siempre sediento,
olvidado el sustento,
de fuego el aliento,
desorientado,
abrasado,
calcinado,
sacudido por las tormentas,
congeladas las noches,
incendiados los días;
en el laberinto
inabarcable
del desierto,
enloquecí,
por beber una vez
las aguas saladas
del oasis de tu ombligo,
perdí la razón,
el juicio,
la cordura,
mis huellas
y el equipaje,
en tal
recurrente
espejismo
monumental
y nunca más
los encontraré.

Este es un blog de poemas, pero para despistados. Si has caído aquí será porque ibas mirando las estrellas o las musarañas. Por despiste este blog está escrito en el idioma de otra galaxia. Y es que métrica aquí hay poca. En realidad es prosa de párrafos breves lo que hay. Suspiros, aullidos y algún jadeo. Son cincuenta años de palabras que se me han clavado como los pinchos de una chumbera y su picor me desespera. Palabras desencadenadas, enlazadas, entrecruzadas, hasta inventadas. Este blog es una acción que no sigue lo que es correcto, acertado o verdadero. Un error.
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