Las estaciones del hombre

Es obvio
el trayecto de la vida siempre parte de alguna gestación de origen.
Luego, la niñez es la poesía en versos libres de la existencia.
De los diez a los veinte la infancia se inflama y provoca tumefacciones.
A los treinta se parcela el espíritu y se hipoteca la discoteca.
La crisis de los cuarenta es como la edad del pavo, pero relleno y al horno.
En la crisis de los cincuenta se confunden las canas con las ganas.
A partir de los sesenta se puede volar o se puede rodar.
Igual a la estación terminal, todos vamos a llegar.

Este es un blog de poemas, pero para despistados. Si has caído aquí será porque ibas mirando las estrellas o las musarañas. Por despiste este blog está escrito en el idioma de otra galaxia. Y es que métrica aquí hay poca. En realidad es prosa de párrafos breves lo que hay. Suspiros, aullidos y algún jadeo. Son cincuenta años de palabras que se me han clavado como los pinchos de una chumbera y su picor me desespera. Palabras desencadenadas, enlazadas, entrecruzadas, hasta inventadas. Este blog es una acción que no sigue lo que es correcto, acertado o verdadero. Un error.
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