Hoy he ido al estanco. —Un paquete de fumar mata—, le he dicho al dependiente. Intentaba ser gracioso y, de paso, simpático, olvidando que a los estanqueros los chistes de tabaco ya no les deben hacer ninguna gracia.—Tengo todas las marcas que quieras—, me ha dicho sin inmutarse, señalando la estantería con un ademán indiferente. —Virginia, gracias. Pero que sepas que lo de fumar mata es mentira—, yo, erre que erre. Entonces, después de entregarme el paquete y mientras me cobraba, mirándome fijo con sus ojos claros, inexpresivos, el hombre, barba rubia, larga, peinada y recortada, gafas de pasta, camisa de cuadros y chaleco de lana con cuello de pico, un hipster en toda regla, me suelta: —el otro día vino uno y me dijo "joder esto del tabaco es una mierda, que si mata, que si cáncer... ", y yo le dije,"tus problemas al sicólogo"—. ¡Zas!, en todos mis morros. —Mensaje recibido, buenos días—, le he dicho y me he marchado, notando como me subían los colores a la cara, en busca de un sicólogo de guardia.
Cuando llegue de verdad la plaga final, la hecatombe zombi, ¡sálvese quien pueda!. O, al menos, sabed que con el estanquero de mi barrio no se puede contar.
<><><><><><><><><><><><><> Toda poesía es un error del sistema <><><><><><><><><><><><><>
Este es un blog de poemas, pero para despistados. Si has caído aquí será porque ibas mirando las estrellas o las musarañas. Por despiste este blog está escrito en el idioma de otra galaxia. Y es que métrica aquí hay poca. En realidad es prosa de párrafos breves lo que hay. Suspiros, aullidos y algún jadeo. Son cincuenta años de palabras que se me han clavado como los pinchos de una chumbera y su picor me desespera. Palabras desencadenadas, enlazadas, entrecruzadas, hasta inventadas. Este blog es una acción que no sigue lo que es correcto, acertado o verdadero. Un error.<><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><>