Cuando eras niña jugaste con una,
vestida de azul con su camisita
y su no sé qué; era la más bonita,
la que era admirada como ninguna.
Su cara, porcelana de la luna,
sus ojos, de estrellas una bolita,
del reino de juguetes favorita,
cada noche era tu canción de cuna.
Ya pasados los años del jugar,
la muñeca se convirtió en adorno,
y un día aciago, cayó y se rompió.
Sorprendida, no pudiste llorar:
su cabeza hueca fue tu trastorno.
La alegoría tu mundo cambió.
<><><><><><><><><><><><><> Toda poesía es un error del sistema <><><><><><><><><><><><><>
Este es un blog de poemas, pero para despistados. Si has caído aquí será porque ibas mirando las estrellas o las musarañas. Por despiste este blog está escrito en el idioma de otra galaxia. Y es que métrica aquí hay poca. En realidad es prosa de párrafos breves lo que hay. Suspiros, aullidos y algún jadeo. Son cincuenta años de palabras que se me han clavado como los pinchos de una chumbera y su picor me desespera. Palabras desencadenadas, enlazadas, entrecruzadas, hasta inventadas. Este blog es una acción que no sigue lo que es correcto, acertado o verdadero. Un error.<><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><>