No entendí el ataque de histeria que padeció aquella señora cuando respetuosamente le informé de que no es posible rescatar ni una bolsa de guisantes, ni ninguna otra cosa, una vez que ha entrado en la planta de reciclaje, hasta que, entre hipos y sollozos, me confesó que había escondido todas sus joyas entre aquellos guisantes y que su hermana los había tirado a la basura al observar por la fecha que estaban caducados desde hacia meses.
Lo único que pude decirle es que su hermana no tenia ni idea de como reciclar adecuadamente los residuos domésticos.
<><><><><><><><><><><><><> Toda poesía es un error del sistema <><><><><><><><><><><><><>
Este es un blog de poemas, pero para despistados. Si has caído aquí será porque ibas mirando las estrellas o las musarañas. Por despiste este blog está escrito en el idioma de otra galaxia. Y es que métrica aquí hay poca. En realidad es prosa de párrafos breves lo que hay. Suspiros, aullidos y algún jadeo. Son cincuenta años de palabras que se me han clavado como los pinchos de una chumbera y su picor me desespera. Palabras desencadenadas, enlazadas, entrecruzadas, hasta inventadas. Este blog es una acción que no sigue lo que es correcto, acertado o verdadero. Un error.<><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><>