Matrimonio

Desde que no me besas,
princesa,
me estoy convirtiendo en sapo.
Desde que te amargan los dulces,
bomboncito,
ya no nos alimentamos.
Desde que no bailas conmigo,
angelito,
tus alas se han vuelto escobas.
Desde que mis besos no te despiertan,
morena,
duermes hasta cuando velas.
Desde que no me amas,
conejito,
se te está arrugando el entrecejo.
Desde que no me quieres,
cariño,
has convertido en estropajos los sueños.
Desde que tú y yo nos casamos,
mujer,
nuestra vida es un matrimonio.

Este es un blog de poemas, pero para despistados. Si has caído aquí será porque ibas mirando las estrellas o las musarañas. Por despiste este blog está escrito en el idioma de otra galaxia. Y es que métrica aquí hay poca. En realidad es prosa de párrafos breves lo que hay. Suspiros, aullidos y algún jadeo. Son cincuenta años de palabras que se me han clavado como los pinchos de una chumbera y su picor me desespera. Palabras desencadenadas, enlazadas, entrecruzadas, hasta inventadas. Este blog es una acción que no sigue lo que es correcto, acertado o verdadero. Un error.
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