Durante los años largos de su adolescencia, cada vez que miraba por el orificio del caleidoscopio, le invadía una oleada de deseo. Una vaharada de olores y recuerdos le traía la excitante presencia de su tía, hembra carnal y exuberante. El día que se lo regaló, en una de sus visitas estivales, lo apretujo contra su cálido pecho perfumado.
A los cincuenta acumulaba un largo historial de condenas por delitos contra la intimidad de las personas y voyerismo.
<><><><><><><><><><><><><> Toda poesía es un error del sistema <><><><><><><><><><><><><>
Este es un blog de poemas, pero para despistados. Si has caído aquí será porque ibas mirando las estrellas o las musarañas. Por despiste este blog está escrito en el idioma de otra galaxia. Y es que métrica aquí hay poca. En realidad es prosa de párrafos breves lo que hay. Suspiros, aullidos y algún jadeo. Son cincuenta años de palabras que se me han clavado como los pinchos de una chumbera y su picor me desespera. Palabras desencadenadas, enlazadas, entrecruzadas, hasta inventadas. Este blog es una acción que no sigue lo que es correcto, acertado o verdadero. Un error.<><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><>