las palabras
pueden ser luciérnagas
que cuando se dicen
alumbran mundos chiquitos
los engendran de sombras
los traen a los ojos
iluminados
mundos chiquitos
que a veces crecen desmesurados
y alimentan los mitos
de los que se alimentan
pero a veces se quedan chiquitos
luciérnagas dichas
casi invisibles
en la orilla de los caminos
al margen de los lugares
y alimentan las almas