El lunes día seis de agosto había, por fin, amanecido sin nubes. Las sirenas de alarma habían sonado varias veces, pero la gente no hizo demasiado caso, tenían ganas de sol. A las ocho y cuarto cayó la bomba, el cielo de Hiroshima se llenó de fuego y la vida anocheció. Los cien agostos del siglo de las luces no arrojaron más que oscuridad sobre la humanidad.
<><><><><><><><><><><><><> Toda poesía es un error del sistema <><><><><><><><><><><><><>
Este es un blog de poemas, pero para despistados. Si has caído aquí será porque ibas mirando las estrellas o las musarañas. Por despiste este blog está escrito en el idioma de otra galaxia. Y es que métrica aquí hay poca. En realidad es prosa de párrafos breves lo que hay. Suspiros, aullidos y algún jadeo. Son cincuenta años de palabras que se me han clavado como los pinchos de una chumbera y su picor me desespera. Palabras desencadenadas, enlazadas, entrecruzadas, hasta inventadas. Este blog es una acción que no sigue lo que es correcto, acertado o verdadero. Un error.<><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><>