Dos niños caminaban por la nieve, en medio de una furiosa ventisca. Uno iba vestido de rojo, de azul el otro. De pronto, uno de ellos (créanme, no importa cual) resbaló y cayó de bruces. Su compañero de viaje estalló en una carcajada y, sin pensarlo ni un segundo, cogió un puñado de nieve con las dos manos para arrojárselo a la cabeza.
A la semana siguiente los dos estaban en cama con una gripe de caballo.
<><><><><><><><><><><><><> Toda poesía es un error del sistema <><><><><><><><><><><><><>
Este es un blog de poemas, pero para despistados. Si has caído aquí será porque ibas mirando las estrellas o las musarañas. Por despiste este blog está escrito en el idioma de otra galaxia. Y es que métrica aquí hay poca. En realidad es prosa de párrafos breves lo que hay. Suspiros, aullidos y algún jadeo. Son cincuenta años de palabras que se me han clavado como los pinchos de una chumbera y su picor me desespera. Palabras desencadenadas, enlazadas, entrecruzadas, hasta inventadas. Este blog es una acción que no sigue lo que es correcto, acertado o verdadero. Un error.<><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><>