No quiero gafas

Todo el día mirando nimiedades
cierro los ojos y es cuando más veo.
Parezco dormido, solo soy ateo,
no hay más luz que me regale bondades

que la luz de tus voluptuosidades.
A ciegas, siento por ti el cosquilleo,
cerrados los ojos, me regodeo,
soñarte me cura las soledades.

Claridades no hay si tú no las nombras.
Con mis gafas solo veo fantoches,
para ti el cristal no será un obstáculo,

¿para qué lo quiero si entre las sombras
todo el día recreo nuestras noches?;
que no me den ningún otro espectáculo.

Este es un blog de poemas, pero para despistados. Si has caído aquí será porque ibas mirando las estrellas o las musarañas. Por despiste este blog está escrito en el idioma de otra galaxia. Y es que métrica aquí hay poca. En realidad es prosa de párrafos breves lo que hay. Suspiros, aullidos y algún jadeo. Son cincuenta años de palabras que se me han clavado como los pinchos de una chumbera y su picor me desespera. Palabras desencadenadas, enlazadas, entrecruzadas, hasta inventadas. Este blog es una acción que no sigue lo que es correcto, acertado o verdadero. Un error.
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