Ese otro

No podemos hacer del otro el enemigo,
ni convertir al enemigo en el otro.

Ese otro no existe.
No podemos tener enemigos que no existen.
Hay que tener claro quien es el enemigo.
No necesitamos enemigos prefabricados.
Al verdadero enemigo hay que quitarle la mascara.
Tenemos que identificar al fabricante de enemigos.
A quien se beneficia de nuestros temores.
Es el enemigo.
No es el otro.

Ese otro no existe.
Es el tercero en discordia
de quien se cree propietario del mundo.
Es una ficción alevosa y premeditada
de quien se cree por encima.
De verdad diferente y superior.
Falsos distinguidos
mueven los hilos de los prejuicios
para componer su farsa.
Los ingenuos bailan y aplauden a su son.

Ese otro no existe.
El autentico enemigo lo llevamos dentro,
agazapado entre las tripas.
Es un parásito que nos hemos tragado,
envuelto en el azúcar de la Coca cola.
Un bicho trola que nos carcome lo humano.
El enemigo lo tenemos en la retaguardia,
manejando la intendencia,
un cobarde sin agallas que nos envía al frente,
escondido tras sus medallas.
El que nos remata con fuego amigo.

Ese otro no existe.
El otro eres tú y soy yo.
Esta es un revelación que no pueden hacer los otros por ti.
Nadie puede vivir tus epifanías.
Por mucho que el enemigo insista.
Su otro es tu amigo.
La confusión está calculada
para teledirigir la indignación,
para alimentar su poder,
el poder de la destrucción,
del egoísmo,
del odio;
y destruir el nuestro,
el poder de la amistad,
de la fraternidad,
del amor.

Convivir es "vivir con"
no "encima o debajo de".
Tu y yo somos yuxtapuestos,
coordinados y copulativos.
Ellos nos consideran subordinados.

Este es un blog de poemas, pero para despistados. Si has caído aquí será porque ibas mirando las estrellas o las musarañas. Por despiste este blog está escrito en el idioma de otra galaxia. Y es que métrica aquí hay poca. En realidad es prosa de párrafos breves lo que hay. Suspiros, aullidos y algún jadeo. Son cincuenta años de palabras que se me han clavado como los pinchos de una chumbera y su picor me desespera. Palabras desencadenadas, enlazadas, entrecruzadas, hasta inventadas. Este blog es una acción que no sigue lo que es correcto, acertado o verdadero. Un error.
<><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><>