creen que el mundo les pertenece
que con herramientas pueden dominarlo,
venderlo y comprarlo,
que explorar es conquistar,
buscan calcular antes que predecir.
La ciencia trabaja para quien paga
ilusos propietarios del tiempo,
la naturaleza a su servicio,
el hombre a sus ordenes.
Negocio, inversión y poder.
Un muro de razón.
Pero
conocer no solo sirve para dominar y explotar
también es emoción,
poesía y música,
amor y respeto.
La curiosidad es natural
es preguntarse para bien
con y no contra, los demás,
observar fenómenos,
investigar interrogantes,
buscar,
compartir hallazgos.
Hay una ciencia gratuita, protectora,
distingue la hierba que se puede comer
de la que puede matar.