El año en haiku
El mes de enero,
impaciente pionero
del calendario.
Encajonado,
menudo si los hay,
romo febrero.
Tercero marzo,
entre sus vendavales,
va marceando.
Abre las flores
y además nombra niñas,
abril de lluvias.
Y es en mayo
cuando la primavera
más nos altera.
De sol, verano,
playas, sal, y de arena,
se llena junio.
Con sus calores,
imperial nos domina,
julio el central.
Agosto llega,
es el mes amarillo
del secarral.
Septiembre vino
y apagó el incendio
con la vendimia.
Octubre cae,
es un telón de ocres
y caen hojas.
Aún otoño,
el invierno más crudo
trae noviembre.
El año cierra,
entre luces, diciembre
y celebramos.
Este es un blog de poemas, pero para despistados. Si has caído aquí será porque ibas mirando las estrellas o las musarañas. Por despiste este blog está escrito en el idioma de otra galaxia. Y es que métrica aquí hay poca. En realidad es prosa de párrafos breves lo que hay. Suspiros, aullidos y algún jadeo. Son cincuenta años de palabras que se me han clavado como los pinchos de una chumbera y su picor me desespera. Palabras desencadenadas, enlazadas, entrecruzadas, hasta inventadas. Este blog es una acción que no sigue lo que es correcto, acertado o verdadero. Un error.
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