El leñador
desoladora parte
de cada árbol.
Impertinentes
opinan de peinados
los vendavales.
Llega el frío
empujando la vida
a los rincones.
Sale el sol,
por abiertos escotes,
asoma vida.
Solar capricho,
deseada es la sombra
o detestada.
Hojas de hiedra
en la corte del bosque,
coronas de hadas.
Huele a ciprés,
sombras en el ocaso,
un cementerio.
Amaneciendo,
la negrura azulea
desde el cielo.
El campo ordenan,
las paredes de piedras,
no lo dividen.
Se oye música,
todo el árbol resuena,
son los gorriones.
Y dos haikus golosos de mi nieto Juno:
Pizza redonda,
queso con pepperoni,
masa crujiente.
Los ingredientes:
masa suave, Nutella.
¡Tortitas ricas!.
<><><><><><><><><><><><><> Toda poesía es un error del sistema <><><><><><><><><><><><><>
Este es un blog de poemas, pero para despistados. Si has caído aquí será porque ibas mirando las estrellas o las musarañas. Por despiste este blog está escrito en el idioma de otra galaxia. Y es que métrica aquí hay poca. En realidad es prosa de párrafos breves lo que hay. Suspiros, aullidos y algún jadeo. Son cincuenta años de palabras que se me han clavado como los pinchos de una chumbera y su picor me desespera. Palabras desencadenadas, enlazadas, entrecruzadas, hasta inventadas. Este blog es una acción que no sigue lo que es correcto, acertado o verdadero. Un error.<><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><>