Vivir es sembrar.
Cada uno de los más insignificantes de nuestros actos
es una semilla lanzada al viento.
Las semillas son prodigios de vida concentrada.
El poder de la insignificancia.
Suspiros que se vuelven huracanes.
Sonrisas solares.
Letras que serán libros.
Gotas que océanos.
Praderas de estrellas.
Briznas de los míticos desiertos.
Pavesas de incendios.
Besos de los que nacemos.
Sinfín de inicios sin final.
Dentro de cada semilla hay fuerza
como para calzar al mundo que cojea.
Tú, yo y nosotros somos fruto de una semilla.
He juntado unas pocas semillas coloridas
para hacerte un collar.
Siémbralas donde quieras,
lánzalas al viento
y disfruta de sus frutos.
Cada uno de los más insignificantes de nuestros actos
es una semilla lanzada al viento.
Las semillas son prodigios de vida concentrada.
El poder de la insignificancia.
Suspiros que se vuelven huracanes.
Sonrisas solares.
Letras que serán libros.
Gotas que océanos.
Praderas de estrellas.
Briznas de los míticos desiertos.
Pavesas de incendios.
Besos de los que nacemos.
Sinfín de inicios sin final.
Dentro de cada semilla hay fuerza
como para calzar al mundo que cojea.
Tú, yo y nosotros somos fruto de una semilla.
He juntado unas pocas semillas coloridas
para hacerte un collar.
Siémbralas donde quieras,
lánzalas al viento
y disfruta de sus frutos.