Visto pacíficamente

No es que vista mal,
es que a mi la ropa nunca me pega.
Visto pacíficamente.
Dicen que soy un desarrapado,
un ropavejero, desastrado, andrajoso,
astroso, harapiento.
Que la camisa no pega con el pantalón,
y el que no pega soy yo.
Dicen que el rojo no se lleva ya,
cuando yo lo llevo en el corazón.

Vivo sin estilo.
No sé de marcas,
ni de modas, ni de fashion,
pero sé lo que es trabajar
hasta que no se siente el dolor.
Sé lo que es pasar frío por la mañana
camino de la fábrica.
Sé lo que es la niñez sin infancia
y un niño desarropado.
Por eso visto pacíficamente,
no es que vista mal.

Este es un blog de poemas, pero para despistados. Si has caído aquí será porque ibas mirando las estrellas o las musarañas. Por despiste este blog está escrito en el idioma de otra galaxia. Y es que métrica aquí hay poca. En realidad es prosa de párrafos breves lo que hay. Suspiros, aullidos y algún jadeo. Son cincuenta años de palabras que se me han clavado como los pinchos de una chumbera y su picor me desespera. Palabras desencadenadas, enlazadas, entrecruzadas, hasta inventadas. Este blog es una acción que no sigue lo que es correcto, acertado o verdadero. Un error.
<><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><>