No llueve. Los pozos se vacían. El agua escasea. No hay forma de regar los cultivos. Sin agua las semillas no brotan. El ganado se muere de sed y de hambre. No habrá cosecha. No sé que le voy a dar de comer a mi familia en los próximos meses. No sé qué será de nosotros si no llueve. La tierra está seca. Mi tierra, la tierra que trabajo, es un duro caparazón de arcilla calcinada. Con cada golpe la azada levanta una polvareda que se lleva el viento. Conozco esta tierra y sé que no hay esperanza. Vosotros venís aquí y me habláis de la Tierra, la otra tierra. Queréis convencerme de que es plana, o bien de que es redonda. Queréis convencerme de vuestras verdades. Al día de hoy, a mi, de verdad, me importa un bledo si vuestra Tierra es plana o es redonda. A mi, de verdad, nada me importa la verdad.
<><><><><><><><><><><><><> Toda poesía es un error del sistema <><><><><><><><><><><><><>
Este es un blog de poemas, pero para despistados. Si has caído aquí será porque ibas mirando las estrellas o las musarañas. Por despiste este blog está escrito en el idioma de otra galaxia. Y es que métrica aquí hay poca. En realidad es prosa de párrafos breves lo que hay. Suspiros, aullidos y algún jadeo. Son cincuenta años de palabras que se me han clavado como los pinchos de una chumbera y su picor me desespera. Palabras desencadenadas, enlazadas, entrecruzadas, hasta inventadas. Este blog es una acción que no sigue lo que es correcto, acertado o verdadero. Un error.<><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><>