Excéntrico y millonario, en 1918, durante la Gran Guerra, por escapar de la gripe española, se sometió a un exclusivo y mágico tratamiento de hipnosis que lo haría dormir durante más de cien años, hacia un tiempo nuevo, sin pestes ni guerras. Cuando despertó, el mundo vivía en medio de una perpetua pandemia, enmascarado y conectado a una incomprensible pantalla portátil. Incapaz de adaptarse, murió de ansiedad.
<><><><><><><><><><><><><> Toda poesía es un error del sistema <><><><><><><><><><><><><>
Este es un blog de poemas, pero para despistados. Si has caído aquí será porque ibas mirando las estrellas o las musarañas. Por despiste este blog está escrito en el idioma de otra galaxia. Y es que métrica aquí hay poca. En realidad es prosa de párrafos breves lo que hay. Suspiros, aullidos y algún jadeo. Son cincuenta años de palabras que se me han clavado como los pinchos de una chumbera y su picor me desespera. Palabras desencadenadas, enlazadas, entrecruzadas, hasta inventadas. Este blog es una acción que no sigue lo que es correcto, acertado o verdadero. Un error.<><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><>