La dignidad de los tomates

Durante miles de años
fuimos tomates 
que amamos nuestra tradición
conocíamos de nosotros 
por nosotras mismos
apreciábamos lo que sabíamos 
para vivir y solo para vivir
éramos vida y la vida era nuestra
siendo nada más de lo que éramos 
tomates durante generaciones.

Llegó el desarrollo 
Monsanto y la transgénesis
la ingeniería genética
agroquímica y biotecnológica
con toda su ideología productora
su producción ideológica
sus sacrosantos hombres de blanco
en unos pocos reveses
nos dieron la vuelta
convirtieron aprecio en desprecio
vida en muerte
inyectaron en nuestra biocultura 
como en tantas otras culturas
la falsa convicción 
de que nuestros antiguos saberes
son simplezas supersticiosas
errores de ignorantes.

Mas pronto renacerá la autoestima de los tomates
cuando rechacemos el desarrollo de la estupidez
y las ocultas mentiras de la modernidad occidental.

Este es un blog de poemas, pero para despistados. Si has caído aquí será porque ibas mirando las estrellas o las musarañas. Por despiste este blog está escrito en el idioma de otra galaxia. Y es que métrica aquí hay poca. En realidad es prosa de párrafos breves lo que hay. Suspiros, aullidos y algún jadeo. Son cincuenta años de palabras que se me han clavado como los pinchos de una chumbera y su picor me desespera. Palabras desencadenadas, enlazadas, entrecruzadas, hasta inventadas. Este blog es una acción que no sigue lo que es correcto, acertado o verdadero. Un error.
<><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><>