Por supuesto

Si doy por supuesto que dios no existe,
¿para que quiero pecar?.
Que la Luna no me necesita,
¿para qué voy a fabricar un cohete?.
Si mis lágrimas no les alimentan,
¿por qué tengo que llorar?.
Si no se puede acabar con las guerras,
¿dejaré de buscar la paz?.
Que pienso que las historias mienten,
¿para qué voy a pensar?.
Si por votar nada va a cambiar,
¿para qué hacer política?.
Si confío en que la naturaleza siempre encuentra la solución,
¿para qué voy a reciclar?.
Si ya sé que no me vas a leer,
¿para qué la poesía?.
Si siento que nunca me vas a querer,
¿para qué sentir?.
Que no es necesario que te diga que te quiero,
¿para qué te voy a besar?.
Si doy por sentado, sin ir más lejos,
que no voy a ganar, ¿para qué me voy a levantar?.

Todo lo que damos por supuesto
lo podemos dar por perdido.
Doy por supuesto que cualquier día dejaré de vivir,
pero, por supuesto que, no por ello dejaré de vivir.

Este es un blog de poemas, pero para despistados. Si has caído aquí será porque ibas mirando las estrellas o las musarañas. Por despiste este blog está escrito en el idioma de otra galaxia. Y es que métrica aquí hay poca. En realidad es prosa de párrafos breves lo que hay. Suspiros, aullidos y algún jadeo. Son cincuenta años de palabras que se me han clavado como los pinchos de una chumbera y su picor me desespera. Palabras desencadenadas, enlazadas, entrecruzadas, hasta inventadas. Este blog es una acción que no sigue lo que es correcto, acertado o verdadero. Un error.
<><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><>