Duración

Arde como la mecha de la bomba.
Se agota como la salud de los pobres.
Corre como el ladrón ante la ley.
Se escurre como la arena del cedazo.
Fluye como el agua entre la sed.
Se esfuma como el humo del cigarro.
Huye como la liebre del hambre.
Se pierde como un niño en una feria.
Tarda como el autobús cuando hay prisa.
Se impacienta como los amantes esperando.
Abruma como un peso en el estómago.
Se apura como la última gota de vino.
Termina como un libro que apasiona.
Se desperdicia como un día de resaca.
Llega como llega la que a todos nos llega.
Mientras dure,
lo único bueno del tiempo es la duración.


Este es un blog de poemas, pero para despistados. Si has caído aquí será porque ibas mirando las estrellas o las musarañas. Por despiste este blog está escrito en el idioma de otra galaxia. Y es que métrica aquí hay poca. En realidad es prosa de párrafos breves lo que hay. Suspiros, aullidos y algún jadeo. Son cincuenta años de palabras que se me han clavado como los pinchos de una chumbera y su picor me desespera. Palabras desencadenadas, enlazadas, entrecruzadas, hasta inventadas. Este blog es una acción que no sigue lo que es correcto, acertado o verdadero. Un error.
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